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El catador oculto

Antes de pegarse un tiro en 2005, Hunter Thompson alcanzó a escribir varios de los libros más famosos del así llamado periodismo “gonzo” o de suplantación. Una edición fantasmal de Screwjack, el más fantasmal de todos ellos, fue objeto de una curiosa disputa entre él y un lector.

© Louie Psihoyos • Corbis

En una de las últimas apariciones públicas de Hunter Thompson, firmando ejemplares de los tres tomos de su correspondencia en una librería de Chicago, uno de sus fanáticos se presentó con una bolsa llena de ajados ejemplares del Gonzo, esperando que éste les estampara la firma. Thompson miró con ojos vidriosos al fanático y a la larga fila que se había formado detrás y declaró que sólo firmaría los libros que se hubieran vendido esa tarde. El fanático guardó contrito todos sus ejemplares menos uno y rogó al Gonzo que al menos le firmara ése. Se trataba de un librito de menos de cincuenta páginas, sin cubierta, con el título Screwjack y un tosco grabado de un gato alzando la cola en su primera página. Thompson ofreció al fanático firmarle toda la bolsa a cambio de ese libro. El tipo dijo que de ninguna manera pensaba desprenderse de él. Thompson sacó entonces un arma, se produjo gran revuelo en la librería y todo terminó con el retiro apresurado de la estrella de la jornada, acompañado de su entorno y varios guardias de seguridad.

La primera edición de Screwjack (Mescalito en la traducción que acaba de publicar en castellano Emecé) se publicó en 1991 en una tirada fantasma de 326 ejemplares numerados, sin tapa y sin incluir siquiera el nombre de su autor en portada, realizada por el desconocido sello editorial Neville Books of Santa Barbara. Como el libro no figuraba ni en los registros del ISBN ni en los de la Biblioteca del Congreso, los fans de Thompson discutieron durante años si se trataba de un objeto de culto de existencia real (por el cual se ofrecían hasta 500 dólares en foros de internet) o de una humorada más de su ícono. El precio de aquellos ejemplares numerados llegó a las nubes en los meses posteriores al suicidio de su autor, hasta que Simon & Schuster reeditó el libro con bombos y platillos a fines de 2005, con la leyenda “el inédito póstumo de HT” bien visible en tapa y en la campaña promocional de lanzamiento.
 
El breve volumen tenía la misma extensión que en su edición original: 48 páginas, repartidas en tres textos y una introducción en la que el propio HT explica en una ...

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Juan Forn

Fundador de Radar, el suplemento cultural de Página 12. Su último libro se titula 'El hombre que fue viernes'.

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