Google+ El Malpensante

Columna

Marco Jurídico ¿para cuál paz?

En este momento se encuentra a punto de ser debatido en el Congreso el Marco Júridico para la Paz. ¿Qué podría resultar de este nuevo intento de "justicia transicional"?

Líderes de M-19 en las conversaciones de paz de 1985 © Cortesía Museo Nacional


En el papel, la idea es impecable: nadie firma un acuerdo de paz para irse a la cárcel, y por eso debería permitirse que el Estado prometa no castigar a quienes opten por dejar las armas. Este es el sentido de la “justicia transicional” que se ha aplicado en muchos países (son famosos los casos de Sudáfrica, Camboya, Ruanda, Colombia o Sierra Leona, pero la lista incluye otros muchos ejemplos). También es el sentido del Marco Jurídico para la Paz que está a punto de aprobarse en el Congreso y que produjo la ruptura final entre Santos y Uribe.

La esencia del proyecto es muy sencilla: se trata de que la Constitución admita que no sean investigados todos los delitos cometidos por miembros de los grupos armados, que no se les inicien todos los procesos penales, o que no se les haga cumplir todas las penas a que fueran condenados. Este sería el precio necesario de la paz que deseamos.

Pero, aun en el papel, un proyecto como ese plantea por lo menos tres preguntas complicadas: ¿cuáles delitos estamos dispuestos a ignorar o a perdonar?, ¿quién o qué garantiza que tendremos paz a cambio de la impunidad? y ¿quién puede perdonar en nombre de las víctimas?

1. En un país serio la primera cuestión sería objeto de un delicado y difícil debate ético. Pero digamos que este no es un país serio, que el asunto no es moral sino político, y que el Estado perdonará lo que sea necesario para convencer a los grupos armados. O sea que un Estado débil ignoraría o perdonaría todas o casi todas las atrocidades que hayan sido cometidas.

2. Para que el perdón judicial sirva a la paz habría que reunir dos condiciones: que el grupo armado esté interesado en obtenerlo y –sobre todo– que el Estado sí pueda concedérselo. Pero resulta que los insurgentes buscan reformas sociales o poder político antes que (o más que) un perdón por sus delitos. Y sobre todo resulta que los negociadores en un proceso de paz son mandos responsables de las atrocidades que cometió su grupo, de suerte que aunque el Estado los perdone –y no podría hacerlo sin violar los tratados de Naciones Unidas– los amnistiados seg...

Página 1 de 1

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Hernando Gómez Buendía

Columnista de El Malpensante. Es también director de la revista digital www.razonpublica.com.

Junio de 2012
Edición No.131

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Elogio del menosprecio


Por Christy Wampole


Publicado en la edición

No. 153



Comentarios exaltados, tuits furiosos, alaridos digitales. Vivimos en tiempos de indignación masiva. Sin embargo, aparte de amargarnos la vida, generalmente no cambiamos nada. ¿Existe al [...]

Vampiros en Cartagena


Por Luis Ospina


Publicado en la edición

No. 101



¿Qué puede salir del encuentro entre tres cinéfilos reunidos para hablar de lo que más les gusta? Esta desempolvada entrevista puede ofrecer una respuesta. [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Científicos burócratas


Por David Graeber


Publicado en la edición

No. 151



Los centros de investigación en ciencia y tecnología han copiado en mala medida los vicios del mundo corporativo. El resultado es que el quehacer de la actividad científica transc [...]

Columnas

La comba del palo

El control del comercio sexual

En uso de razón

¿Qué hay de nuevo en WikiLeaks?

Paseos citadinos

Paseo cartagenero por una Manga sin mangos

El arte del trapecio

Razones y tradiciones

No lo veo claro

Mary Roach y sus cadáveres fascinantes