Google+ El Malpensante

Columna

Violarla para salvarla

El hecho de que los pocos mecanismos posibles para rescatar la Constitución sean inconstitucionales revela una parte del absurdo legislativo colombiano.

© Stan Fellerman | Flame | Corbis

 

Estuvimos al borde del precipicio, pero aquí no pasó nada. Así lo vio el presidente Santos, y así queremos verlo casi todos los colombianos: la malhadada reforma a la justicia está, en efecto, muerta y enterrada. Y sin embargo el muerto puede resucitar cualquiera de estos días, si a la Corte Constitucional le da por hacer cumplir la Constitución.

El caso es muy sencillo: con la ayuda de juristas muy ilustres, aplaudidos por los medios y con el apoyo ardoroso de la ciudadanía, el presidente y el Congreso decidieron saltarse a la torera la letra y el espíritu de la Constitución para evitar que la Constitución quedara destruida por una reforma que había sido aprobada según los procedimientos establecidos por la Constitución.

Empiezo por la última parte de la frase anterior. No hay duda de que a lo largo de los ocho debates y en la famosa sesión “de conciliación” hubo inconsistencias, “micos” e irregularidades que violaron de frente la Constitución. Pero no importa lo que sea evidente o parezca evidente, porque solo la Corte Constitucional podía decidir si en el trámite de la reforma se había violado o no la Constitución.

Tampoco hay dudas de que la reforma fuera “inconveniente” ni de que su aplicación hubiera sido “catastrófica” –como también argumentó el presidente Santos–. Es más: habría sido inconveniente y catastrófica no solo por los micos de última hora, sino además por casi todos los artículos que el presidente Santos propuso desde un principio. Por ejemplo, la idea genial de que los notarios sirvieran como jueces para “descongestionar” el sistema judicial, pero dejando que el perdedor apelara sus fallos ante los mismos jueces que se trataba de descongestionar. O la idea de acabar la infame Comisión de Acusaciones integrada por congresistas oscuros, para crear en su lugar la Comisión de Aforados integrada por oscuros congresistas. Y así en las demás cosas.

Pero aunque sea inconveniente o catastrófica, una reforma no se puede deshacer sino siguiendo el método previsto en la Constitución. De lo contrario al presidente de turno le bastaría con decir que cada ley que l...

Página 1 de 1

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Hernando Gómez Buendía

Columnista de El Malpensante. Es también director de la revista digital www.razonpublica.com.

Julio de 2012
Edición No.132

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Elogio del menosprecio


Por Christy Wampole


Publicado en la edición

No. 153



Comentarios exaltados, tuits furiosos, alaridos digitales. Vivimos en tiempos de indignación masiva. Sin embargo, aparte de amargarnos la vida, generalmente no cambiamos nada. ¿Existe al [...]

Científicos burócratas


Por David Graeber


Publicado en la edición

No. 151



Los centros de investigación en ciencia y tecnología han copiado en mala medida los vicios del mundo corporativo. El resultado es que el quehacer de la actividad científica transc [...]

Vampiros en Cartagena


Por Luis Ospina


Publicado en la edición

No. 101



¿Qué puede salir del encuentro entre tres cinéfilos reunidos para hablar de lo que más les gusta? Esta desempolvada entrevista puede ofrecer una respuesta. [...]

Columnas

La comba del palo

El control del comercio sexual

En uso de razón

¿Qué hay de nuevo en WikiLeaks?

Paseos citadinos

Paseo cartagenero por una Manga sin mangos

El arte del trapecio

Razones y tradiciones

No lo veo claro

Mary Roach y sus cadáveres fascinantes