Portada: Paul Blow
Pablo Francisco Arrieta
Como una forma de celebrar los 150 años de nuestra Independencia, la Librería Camacho Roldán decidió editar en 1960 una serie de libros bajo el título Colombia país de ciudades. En el primer volumen de la colección, dedicado a Bogotá, aparecían textos de respetados intelectuales, políticos y empresarios de la época. Al final, casi en las sombras, un joven reportero llamado Gabriel García Márquez firmaba un vívido retrato del día a día en las calles de la capital de la república basándose en fotos de Guillermo Angulo, Armando Matiz y Hernán Díaz. Hasta donde sabemos, este material no había vuelto a ser publicado desde la primera edición, hace cincuenta años.
Hace tres años, cuando Waits publicó su disco en vivo Glitter and Doom, incluyó como parte del kit de prensa esta charla consigo mismo. Ahora que lanza al mercado Bad as Me, hemos recuperado el texto para placer de sus numerosos fans (entre los cuales, claro está, nos contamos nosotros).
Aunque la felación tiene una larga e ilustre historia, solo en 1972, con el lanzamiento de la película Garganta Profunda, salió a la luz pública. Desde el salvaje Lejano Oeste hasta la salvaje Casa Blanca, el autor explora el surgimiento del sexo oral como la práctica sexual más norteamericana.
Los chistes no solo sirven para lidiar con una realidad conflictiva y como válvula de escape ante las frustraciones. A veces –insinúa el autor– son lo que nos permite salir de la crisis.
En breve, La Iguana Ciega reeditará El cadáver de papá, la intensísima nouvelle del escritor colombiano afincado en Nueva York. He aquí el prefacio a la nueva edición.
Hay decálogos para todo –protegerse de la gripa, darles buen trato a los niños, tener una sonrisa perfecta–, pero sin duda los escritos por novelistas y cuentistas ocupan un lugar destacado en el género. ¿Qué hay en ellos? ¿Qué aconsejan?
Novelistas, cuentistas, editores, arquitectos, cineastas, agentes literarios, economistas, analistas políticos, críticos literarios, cronistas, pesimistas y escépticos conforman la variada nómina de esta selección. Una muestra de un género tan convencional como inesperado.