Febrero 28/2013
Por: Luis Carlos Avendaño Velásquez
–Dedícate a las tres mentes: La mente Bondadosa, la mente alegre y la mente universal. (Zen)
Luis Carlos Avendaño Velásquez
Febrero 16/2013
Por: Mario García Rico
–La narrativa de la evasión, el escape de la significación definitiva.
El deseo por la escritura, viene de su levedad y fragmentación de sentido, puesto que en su banalización, remite a una indiferencia total a las formas en que la literatura se ata pasionalmente, en ese sentido, la evasión ejerce ese ?olvido socrático? y no una mascara del negociador dantesco; es decir no es la literatura la que hace al acto de escribir colaborar con el proyecto humano, sino todo lo contrario, es la misma escritura la que genera un humanismo, una discreción de lo establecido, o bien el reto de mirar mas allá de lo evidente, no solo de los moldes escriturales, sino de las mismas cosas que nos rodean, pero mas allá de este simplismo de la representación simbólica, habrá que poner en juego la paradoja de donde se revolverían esos instantes de levedad con esas fugas de lo intrascendental en una misma cosa.
Mario Alberto García Rico
Febrero 14/2013
Por: Raúl Alberto Mejía Restrepo
–DICCIONARIO BÁSICO DEL ESCÉPTICO:
BANCO: Maximización del adjetivo miserable.
HUMANIDAD: Hasta ahora, lo peor de la evolución.
PERIODISTA: Carroñeros mediáticos.
EDUCACIÓN: En Antioquia, paranoia del Atila de la calidad.
POETA: En hombres, escasa santidad otorgada por el tiempo. En mujeres: milagro muy ocasional.
AMOR: Catarsis de los neuróticos versos de poetisas.
PSICOLOGÍA: Mutación irreversible del sentido común.
SUICIDIO: Nirvana si no hubiese dolor previo.
FESTIVAL: Poético: orinal decadente de egos. Folclórico: gleba y plebe como hez y ano.
ROCK: Lo que el Tango fue para Ciorán (y mucho más...)
OCASO: Abrazo íntimo entre la luz y la sombra: lo más amado.
NORMALISTA: Batracio de la pedagogía.
MORAL: La cara ridícula de la anciana ante una adolescente espléndida.
PERIÓDICO: Desperdicio ecológico de columnistas aborregados.
PAPA: De como "el espíritu santo" no calcula bien.
Raúl A. Mejía.
Febrero 14/2013
Por: SEBASTIAN CALVACHE RUBIO
–Y, si de las leyes del país no funciona ninguna,¿por qué no revisar las de un país donde sí funcionen y copiarlas?
Sebastián Calvache
Febrero 10/2013
Por: Andrés Russo
–Uno de los pocos pudores que conserva el idiota teísta es una encubierta vanidad. Se sabe contenido dentro de un plan que lo supera al tiempo que lo justifica, por lo que su generosa palabrería se distrae en las perfecciones de la Naturaleza e invita a la más sincera emoción al escéptico. Los más rudimentarios pueden ostentar con carácter probatorio un mero curso de agua trazado con la perfección que se permiten los accidentes ensayados por una larga evolución. Algunos, en cambio, se proyectan hasta nuestra espiralada galaxia para con superstición pitagórica brindarnos la certeza que nos faltaba. Voltaire fue injusto con Leibniz pero no con sus seguidores, que expresan la razón de ser del mundo. El único posible, para qué negarlo.
Andrés Russo
Febrero 10/2013
Por: Andrés Russo
–Hace años que vivo preguntándome por el mañana. Por el tortuoso, lábil y realísimo porvenir. No es lo que diríamos una costumbre meramente filosófica, no en mi caso al menos. Mi obsesión con el futuro nace del odio. El escenario de los hechos que aún no son pero serán guarda el posible alivio de ver a los que parsimoniosa y diligentemente contribuyeron a hacer de mi vida un calvario de voces, recuerdos que superponen la dicha y la desgracia y penosas frases sin estilo. Hay sufrientes que han buscado la reconciliación con quienes lo han vuelto desgraciados; otros, más abyectos pero no menos imbéciles, han sentenciado su armónica comunión con la vida, como si ella pudiera asirse en manos de una vulgar retórica según la conveniencia de las circunstancias. La vida no es algo interesante, lo sabemos los que hemos leído demasiado para evadirla todo lo que hemos podido. Hoy ni la literatura puede salvarnos, somos desgraciados que se han dejado tender todas las trampas posibles. No tenemos derecho ni a la pringosa conciencia, mezcla incierta de espíritu y fisiología. Nos repudiamos incesantemente para tener el derecho de anticiparnos a la humillación que vendrá de los demás. Sí, una autodestrucción caricaturesca, preventiva, orgullosa, pero sin duda alguna lo que nos queda a los que ya no tenemos nada. No voy a permitirles a los que odio que me roben el sufrimiento, único sostén de una existencia inmersa en la difusa penumbra.
Andrés Russo