Malpensantes
Desde su fundación en 1996, El Malpensante se ha convertido en uno de los principales referentes culturales de Colombia. Literatura, cine, música, arte, arquitectura, diseño, política. La amplia variedad de lecturas paradójicas contenidas en sus páginas han redefinido para toda una generación de lectores lo que significa “ser malpensante”: una marca de placer literario; una ventana para acceder a miradas particulares y profundas de la cultura; una firma editorial innovadora, una garantía de calidad y credibilidad.
Una revista literaria pero no académica
Lo que define a esta revista como literaria es mucho más cercano a la calidad y elaboración de los textos que a su tema o género. Cuando de literatura propiamente dicha se trata, las páginas de la revista están abiertas tanto a la ficción y la poesía como a ensayos y textos que abren nuevos caminos o abordan los temas de siempre desde un lugar distinto.
La idea de que la cultura debe ser densa y aburrida ha envejecido rápido y mal. Lo inquietante, lo polémico, lo bien argumentado, puede ser a la vez divertido, ágil, fresco. Este principio aplica tanto para volver asequibles temas complejos, como para ampliar el horizonte de lo que merece ser publicado y leído.
Afirmativa y polémica
El tratamiento de los temas que ocupan los titulares de prensa nacional y extranjera no son ajenos a nuestra publicación. La diferencia es el tratamiento: el hecho de no sufrir la urgencia de la novedad permite acceder a un análisis más mesurado. Temas políticos y polémicas sobre la vida cultural nacional están presentes en nuestras columnas, artículos de opinión, entrevistas y ensayos con amplitud y profundidad.
Visualmente innovadora
Recorrer las ediciones de El Malpensante es pasar las páginas de la historia reciente de la ilustración, la fotografía y el diseño editorial colombianos. Desde la portada se encuentra el trabajo de algunos de los más destacados y arriesgados ilustradores del mundo. Al abrir la revista es posible encontrar una serie de portafolios con propuestas gráficas distintas. Este aspecto da tanta fuerza a nuestra presencia en los círculos gráficos latinoamericanos, como
en los literarios.