Reporta el sistema meteorológico que se acerca a Bogotá un frente de alta presión. Según los expertos, el ambiente se calentará bastante mientras este frente pasa por la atmósfera usualmente yerta que tiene la ciudad a finales de septiembre. No se esperan lluvias, sobre todo no lluvias de gotas de agua, pero sí se anuncia una intensa lluvia de ideas. Los meteorólogos, desconcertados, le han puesto un nombre técnico al frente; lo llaman F-11 e incluso tienen las fechas exactas de su paso: será del 28 al 30 de septiembre del presente año.
Las nubosidades que se van agolpando en el horizonte y que por razones inexplicables en esta ocasión vienen en la forma de un ají gigante se prevén más densas que las del año pasado cuando, para finales de octubre, otro frente de alta presión análogo, llamado F-10, afectó al ambiente capitalino. En ese entonces, uno de los episodios más álgidos debidos al citado frente aconteció cuando el polémico escritor colombo-mexicano Fernando Vallejo regresó al país del que tanto denigra y, acompañado de un número indeterminado de perros callejeros, leyó un elogio de Rufino José Cuervo que como de costumbre le sirvió para salpicar a medio mundo, empezando por un cierto paisa paisano suyo muy poderoso que no tiene estatura de basquetbolista. En otra mesa, la argentina Leila Guerriero, el peruano Julio Villanueva Chang y el colombiano Alberto Salcedo se refirieron a “Las mentiras del periodismo en América Latina”. Por su parte, el esgrimista colombiano Vladdo cruzó lápices con Hermenegildo Sábat, un caricaturista uruguayo muy famoso en Argentina por los centenares, quizá millares, de dibujos que ha publicado más que todo en Clarín, donde también publicaba los suyos el muy lamentado Roberto Fontanarrosa, muerto en días pasados. El diálogo entre ambos se llamó “La caricatura, pesadilla de los solemnes”. Todavía más adelante, un alcalde en ejercicio, Sergio Fajardo (Medellín), un ex alcalde, Antanas Mockus (Bogotá) y un arquitecto español, Andrés Cánovas, discutieron sobre el siempre actual tema del tipo de ciudad que se debe promover en el futuro. El tema quedó apenas esbozado.
Ahora, para el F-11, se esperan grandes figuras de fuera y dentro del país: son más de cuarenta personajes de las distintas vertientes de la cultura, todos dispuestos al típico toma y daca que se acostumbra en situaciones semejantes, de cara al público. Estará, por ejemplo, Gay Talese, uno de los fundadores del “Nuevo periodismo” o del periodismo literario. Talese, de origen italiano, ha escrito varios de los libros emblemáticos de la vertiente más sofisticada de su profesión: La mujer de tu prójimo, Honrarás a tu padre, El reino y el poder y Fama y oscuridad, así como de centenares de crónicas todavía no antologizadas. Para quienes no lo hayan leído, en la página 16 de esta edición encontrarán “La vida secreta de los maniquíes”, una crónica publicada en el New York Times en 1960 y que por primera vez se traduce al español.
Al lado de Talese estará Ruvén Afanador, un fotógrafo de origen colombiano que es famoso en casi todo el mundo occidental, menos aquí. Afanador conversará con Mario Jursich, el subdirector de esta revista, sobre algunas de sus fotografías más famosas. Otro viejo amigo de esta revista, el cineasta y documentalista Luis Ospina, estrenará con nosotros su última película, Un tigre de papel, y hablará sobre ella con Diego León Hoyos. Por su parte, el escritor alemán de expresión inglesa, Philipp Blom, discurrirá sobre uno de sus temas favoritos, la Ilustración del siglo XVIII, cuyo influjo polémico sigue pesando sobre nuestra manera de ver y organizar el mundo y cuyas premisas básicas están, una vez más, bajo ataque. Ver, por ejemplo, ese engendro tan mentado y algo oximorónico que se llama “el diseño inteligente”. Héctor Abad hablará de la literatura de no ficción a propósito de su último libro, El olvido que seremos, muy exitoso y bien recibido. Otro invitado importante es Ulrich Schreiber, inventor y alma del Festival de Literatura de Berlín, el cual se ha convertido en el más importante de Alemania y en uno de los más prestigiosos de Europa. Schreiber hablará de “¿Cómo llevar a 30 mil personas a un Festival de Literatura?”. De su lado, Jorge Lanata, fundador del prestigioso diario argentino, Página/12 y rotunda personalidad televisiva de su país, dará una conferencia magistral llamada “Las fronteras difusas entre la política y el periodismo en América Latina”. En ella discutirá sobre el posible complejo de inferioridad que lleva a los periodistas a plegarse al poder, aceptando muchas veces puestos subalternos en el Estado. Todavía en otra mesa, Jim Amaral, Margarita Posada y Karl Troller hablarán de “La versión más tierna de la lucha libre, o cómo editar, escribir y dibujar sobre sexo”. En fin, la lista, que es mucho más larga, justifica plenamente la imagen picante que ya se vislumbra aquí y allá a manera de símbolo del F-11.
Lo último de importancia que dice el reporte meteorológico es que para el F-11 hay muchos socios y patrocinadores, entre los que debemos destacar a los cuatro aliados mediáticos que harán mucho más intenso el fenómeno termo estival. Este año participan El Espectador, Caracol Televisión, Portafolio y Cine Colombia, cada uno aportando lo que mejor sabe hacer. El Espectador, crónicas y cubrimiento periodístico a fondo, además de una campaña publicitaria que ya empezó; Caracol Televisión, cubrimiento en imagen, junto con otra campaña publicitaria de peso; Portafolio, igualmente, cubrimiento del evento desde su óptica más especializada, así como otra cantidad de pauta en sus páginas; en cuanto a Cine Colombia —¿lo últimos serán los primeros?— , estrenará en su sede de la Avenida de Chile, cercana al evento, cuatro películas de cine arte para beneficio de las ardidas multitudes del F-11. Cada uno de los socios mediáticos tendrá, por supuesto, un stand en donde la gente podrá suscribirse a las publicaciones o ver las transmisiones en vivo y en directo.
La sede será una vez más el Gimnasio Moderno, un lugar emblemático de la capital. A lo largo y ancho de sus jardines, campos de fútbol y aulas la gente podrá tomar café, comprar libros, firmados o no por sus autores, y asistir a los eventos programados. Como habrá café, será asimismo posible entablar los debates personalizados que siempre se dan a la bulla de un café. Varias universidades nacionales se han convertido en socios temáticos y estarán presentes.
El comienzo de la venta de boletas está planillado para comienzos de septiembre. Los precios, contando con la generosidad de los aliados, serán moderados y habrá descuentos especiales para estudiantes, para los suscriptores de El Malpensante y para los mayores de 65 años.
Así es que, estimados lectores, a preparar el paraguas metafísico. En esos tres días será posible que uno pase bien y hable mal, como dice el eslogan del F-11.