BREVES DIATRIBAS. I. Contra mí mismo: -A diferencia de Whitman, es escaso lo que "me canto y me celebro a mí mismo". Es más allegable el mandato de don Juan: "perder toda historia personal". No quiero ser quien soy, no me agrado y no querría re encarnar -si ello acaeciese- siendo el que he sido. Acudo y rehuyo del espejo. Desearía menos nostalgia y mayor celeridad. Empero, la vanidad maquilla palabras y seduce con la consuetudinaria ficción tras la fama. En lo inmediato, ser uno mismo, es perogrullada de lo mediático. II. Del tweeter: -Limitante eclosión de 140 caracteres en pos de un hallazgo, insulto o radical estulticia. Ventana reciente para candi-lectores a la espera de un espacio, digamos, menos bizarro. Misil mediático, tecleo obtuso entre tecnologías agresivas; sintaxis que fusiona lumpen y aparente aristocracia en los mirrinos logorréicos de las neurosis siglo XXI. Trinan, agrestes, centenares de picos y otros, alardeando sutilezas y concisiones, eructan la frase que el ciber espacio soporta, como detritus de obsoletas naves... III. De la columna dominical: -Todo www.com es sésamo veloz o tobogán a páginas e imágenes de decenas de periódicos, de revistas. Domingo a domingo, entre el aparentemente renovado diario local (soy de Medellín) y un par de centenarios capitalinos, brotan columnas eclécticas con el lastre de los foristas. Increible la cantidad de expertos que tenemos en las facetas de la realidad y el absurdo campeando. Leemos pugna de egos, de medidas palabras en la resonancia del fácil lector. Columnas de opinión futil, solios más pernnes que el de senadores y concejales "muy bien relacionados". IV De la supuesta e impuesta calidad educativa: -"Que cada quien cargue su cruz..." Aburren los clichés, pero algunos conservan utilidad. En el magisterio oficial, sobre todo en el antioqueño, se viene padeciendo la incurable crucifixión con la imposición de la supuesta calidad educativa: miles de millones de pesos despilfarrados entre hormigón, metal y cables que la maleza espera arropar con la paciencia de un cura pederasta ante clínicas de maternidad. En el hacinamiento sólo se aprenden vestigios de las cavernas; en el hambre y la indolencia sólo surgen egos entronizados o vapuleados. Calidad, ideal, vocación: hueros vocablos que dominan las psiquis de algunos burócratas y masoquistas de la educación. En unos cuatro años, tal vez, se hablará de "Colombia la más educada" y, pocos seremos, los lúcidos testigos del fracaso vivido en lo local y regional. V. De la imitación y voyerismo: -Pacedemos, sin resguardos, la intensa radiación de lo mediático. Sin excusas, la publicidad y en la televisión, urgen de la sintonía y de estratagemas para idiotizar exponencialmente al público. Imitadores y voyeristas por genética y costumbre, copiamos formatos extranjeros y esa xenofilia recorre -sin óbices- el escaso criterio y análisis de las mayorías. La idea es que exhibas tu decadente alter ego en medio de aplausos y conceptos de jurados que debieran vivir la sordidez de aquel tribunal del "Proceso". Y el morbo familiar, local y nacional en fuerzas huídas desde y hacia la estupidez de lo colectivo. Arrastrados por segundos de frivolidad, centenares se aglutinan para una prueba, en donde la imitación y el voyerismo juegan a una ruleta siempre perniciosa...”

Publicado por Raúl A. Mejía.