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El Malpensante

Música

Un clásico novedoso

Los fans suelen ser conservadores y a veces reciben con disgusto las versiones infieles de sus éxitos amados. A Bob Dylan el asunto parece traerlo sin cuidado.

Ilustración de Hanoch Piven

 

Los conciertos que Bob Dylan ofreció en México sirven para calibrar la vigencia de los mitos y explorar el sentido de la música en vivo. El trovador de Duluth pertenece a una rara variante de la leyenda, la que se mantiene viva y por lo tanto puede deparar sorpresas. Esto hace que se le aplauda con mayor unanimidad cuando llega que cuando se va. Al término de sus conciertos, algunos fans se rascan las canas, preguntándose si eso era lo que esperaban.

Ciertos artistas reciben el reproche de que todas sus obras se parecen. En una entrevista con Vanity Fair, Woody Allen comentó que ha filmado dramas, comedias, versiones de tragedias griegas, musicales, historias fantásticas y tramas policiacas, y sin embargo lo critican por repetirse. “Mis películas son como la comida china”, comentó: “te sirven muchas cosas pero todas saben a comida china”.

Dylan es objeto del reproche opuesto: cuando actúa, sus obras no se parecen a sí mismas. Si David Bowie transfigura su música de disco en disco, el autor de Los tiempos están cambiando transfigura en vivo lo que hizo en el estudio.

Desde que desconcertó al público por incluir instrumentos eléctricos en el folk, Dylan ha vivido para la ruptura. Al mismo tiempo, es fiel a la tradición popular norteamericana. Su excepcional inventiva ha logrado que lo clásico resulte impredecible.

A contrapelo de la mayoría de los espectáculos de masas, Dylan odia cumplir expectativas. En un momento en que nada vende tanto como la nostalgia y músicos que se odian a muerte se reúnen porque su pasado tiene más éxito que su presente, el incombustible Dylan usa el foro para reinventar sus composiciones con tal apetito de metamorfosis que a veces es imposible distinguirlas. Para los fanáticos que llevan décadas usando una camiseta con la melena de medusa del profeta, es reconfortante saber que Greil Marcus, señero biógrafo de Dylan, tampoco reconoce las canciones.

Esta cirugía reconstructiva no se guía por un criterio definido. En los tiempos en que se hacía acompañar por The Band, el compositor optó por versiones más cercanas a un rock básico y una dotación instrumental que lu...

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