Google+
El Malpensante

Iceberg

Foristas, anónimos, furiosos, ¿quiénes son?

Ideas, apuntes, chismes, tendencias, habladurías 

© Corbis


Los comentarios que llegan al foro electrónico de El Malpensante suelen ser educados. A veces algún lector se despeluca y nos insulta por haber publicado algún artículo, o por haberle dado resonancia excesiva a alguna opinión, pero tales casos suelen ser extremadamente raros. Lo común es que manifiesten su desacuerdo en los mejores términos, sin que ello les impida ironizar, burlarse o señalar un error de bulto en lo que aparece en nuestras páginas. La mayoría de comentaristas firma con su nombre y algunos nos piden expresamente que no publiquemos sus comentarios, lo cual es una lástima porque en muchos mensajes se trasluce la inteligencia y el buen humor de un lector informado. Ha pasado también que alguien llame por teléfono para regañarnos por algo que considera impropio de El Malpensante. Incluso allí los comentarios suelen ser corteses, tanto que a veces la bronca inicial desemboca en una cálida invitación a tomar un café para seguir discutiendo animadamente el asunto.

Nada de esto es común hoy en día. Como lo sabe cualquier lector de periódicos, los foros electrónicos se han convertido en el paraíso de los anónimos, los mensajes intimidantes, la mala redacción y sobre todo de los puntos de vista estrechos y cortos de mira. Si en El Malpensante no pasa –o pasa con inusitada frecuencia– tal vez sea porque, después de 14 años, los lectores saben que somos muy receptivos a la hora de publicar comentarios en contra nuestra, tal como se ve normalmente en la sección del Correo. Por eso, nos asombró encontrarnos en días pasados con el siguiente mensaje.

Juan Manuel Pombo, el alcohólico, publicó en EL Malpensante, Los cartógrafos de Babel. Este señor a quién se la chupa en esa revista. Qué mierda de texto. SI alguna vez pueden verlo de cerca a Juan Manuel, regalenle ropa y para un tratamiento dental, tiene los dientes podridos. Ahhhhh, sobre dientes le sacaron un estupidez en EL Malpensante a un tal Andrés Mauricio Múñoz. Ni puta idea de ese señor. A quién se la chupó en esa revista? Al negro ese de Unfried. Ah, sí, es que en el malpensante cambiaron un chirrete paisa de editor por un chocoano. jijiji.

Para sorpresa de nadi...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

El Malpensante

Abril de 2010
Edición No.107

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

Nuestro Archivo

1 de 4

Bienvenidos al circo gastronómico


Por Lisa Abend


Publicado en la edición

No. 210



En otras latitudes, una observadora privilegiada, metida de lleno en el mundo de los fogones y los diarios, hace un análisis de cómo los chefs pasaron de cocinar platillos a preparar dis [...]

Revoluciones del cabello


Por Andrés Neuman


Publicado en la edición

No. 211



Largo, al ras, con bucles hasta la cadera... la forma en que lucimos el cabello, o su ausencia, es casi una declaración de principios. Aquí, un invitado a la Feria Internacional del Libr [...]

La vida láctea


Por Karim Ganem Maloof


Publicado en la edición

No. 206



Como una larga cadena de proteínas, en este texto se cruzan la tradición familiar de preparar yogur, el triunfo de la industria láctea a nivel mundial y los inicios de la microbio [...]

Proteger o momificar el vallenato


Por Rodolfo Quintero Romero


Publicado en la edición

No. 205



Puede que su relación de amor con el reguetón y otros ritmos, que asusta a los folcloristas más tradicionales, sea lo que mantenga vivo el vallenato y evite que se ahogue en el fo [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores