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El Malpensante

Entrevistas

A solas con Charlie Rose

Bob Wilson. El corazón de la manzana

Traducción de Ángel Unfried

Dos destacados representantes del teatro experimental estuvieron presentes en el XII Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá. Ambos, Bob Wilson y Peter Brook, rindieron cuentas sobre sus trayectorias en el programa A solas con Charlie Rose.  ...

Bob Wilson en La última cinta de Krapp, obra que se presentará durante el Festival © Leslie Sprinks. Cortesía Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá

Robert Wilson ha dejado una profunda huella como fuerza dominante en el teatro experimental. Su trabajo desafía las categorías tradicionales y abarca los roles de director, libretista, actor, pintor, coreógrafo. Gracias al uso de texto e imágenes, luz y sonido, su estilo trasciende las formas convencionales del teatro, más allá de las fronteras del tiempo.
Su repertorio incluye trabajos destacados como Las guerras civiles, Einstein en la playa y tres versiones de Muerte, destrucción y Detroit.
Bob, bienvenido. 
Si mal no recuerdo, la última vez que hablamos fue sobre William Burroughs.
Sí, William acababa de morir.
Gran amigo tuyo, mentor...
Gran amigo, maestro. Hice una pieza con William y con Tom Waits. Tom y yo sentíamos mucha admiración por William, crecimos viéndolo. Antes había hecho una ópera con Allen Ginsberg, Saludos cosmopolitas. Allen dijo que debimos haberle pedido a Burroughs que escribiera los libretos. Su personalidad, su forma de pensar... creo que es genial, así que trabajamos en colaboración con él.
¿Te defines como un artista, en general, o como un tipo de artista en particular?
Yo creo que esa definición va más allá de las categorías, diría que en general soy un artista. Estudié arquitectura y pintura, estudié incluso unos cursos de administración de empresas y leyes en la Universidad de Texas [risas]. Creo que haber comenzado esas carreras me sirve para las cosas que hago actualmente. También haber estudiado arquitectura es algo que aplico mucho a la hora de hacer teatro, en especial en cuanto a la estructura.
Recuerdo que la mejor clase que tuve en toda mi vida universitaria fue la de historia de la arquitectura. Al tercer año la profesora nos dice: “Tienen tres minutos para diseñar la ciudad. ¿Listos? Vayan”. Nunca olvidaré lo que hice: dibujé una manzana, y dentro de la manzana met&iac...

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El Malpensante

Marzo de 2010
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Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

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