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El Malpensante

Perfil

La lección de Homero

En el Festival Malpensante 2009, la cronista argentina leyó esta declaración de principios sobre lo que para ella es un perfil. Sin duda, mucho más que “una persona vista de costado”.

Ilustración de Diego Patiño

Todos los periodistas latinoamericanos somos expertos en perfiles: en su escritura, en su análisis, en su confección. No nos vamos a la cama sin llevarnos el Frank Sinatra resfriado de Gay Talese y supimos qué cosa era el New Yorker antes de saber que Santa Claus eran los padres.

Todos menos yo, que confieso que empecé a escribir perfiles sin saber lo que hacía, cuando la definición más sofisticada que podía dar de esa palabra era la de “persona vista de costado”, y porque fue lo único que se me ocurrió para evitar una segura humillación. 

Era 1992 o 1993. Yo no tenía formación académica en periodismo, escribía en una revista en la que publicaba sobre todo crónicas freaks y artículos de tendencia urbana, y un día como tantos mi editor me pidió que entrevistara a un director de cine. Y me desesperé: no sólo porque nunca fui una gran preguntadora sino porque, además, en esos años tenía una creencia torpe: creía que una entrevista era la transcripción literal de una conversación entre dos personas y sabía que, apenas se conocieran mis preguntas de niña de ocho años, iba a terminar hundida en la vergüenza pública.
La solución que encontré fue fruto de ese terror: pensé que si construía algo parecido a unos textos que había leído ya ni sé dónde y que contaban la historia de una persona gracias a una sumatoria de voces, material de archivo, referencias a libros y películas, nadie iba a darse cuenta de la necedad de mis preguntas.
Como no sabía hacer perfiles –como no sabía siquiera que esos textos se llamaran así– me inventé un método que me pareció prudente: leí todo lo que pude acerca de la vida y obra del sujeto a entrevistar, hablé con un par de amigos suyos, miré tres películas, lo entrevisté dos veces, lo acompañé durante un día de trabajo y entregué un texto al que llamé, en la intimidad, un “texto integrado”. Lo de integrado venía, como es notorio, de la integración de varios recursos: m...

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Leila Guerriero

Periodista y editora para el Cono Sur de la revista Gatopardo. Su último libro, 'Una historia sencilla', fue publicado en el 2013.

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