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El Malpensante

Iceberg

Un lugar en el mundo; Zona de obras; Tres buenas razones para celebrar

Ideas, apuntes, chismes tendencias, habladurías


© Dean Stanton Alloy • Corbis 


El pasado 31 de octubre esta revista cumplió 14 años de existencia. En casi tres lustros son muchas las cosas que una publicación puede exponer al juicio crítico de los lectores. Si alguien revisa el contenido de nuestros 113 números –114 con el que ahora tienen en las manos– descubrirá que hemos tenido numerosas obsesiones: desde la legalización de las drogas hasta la defensa genérica de los valores democráticos; desde la apuesta por nuevos nombres en la narrativa y la poesía hasta una crítica virulenta al estado actual de las humanidades.

Sin duda que algunas de esas cuestiones llegaron a las páginas de El Malpensante porque eran una preocupación personal de uno o de todos nosotros, pero también porque fueron producto del azar y una corriente afortunada las puso en nuestro camino. A despecho de los motivos que nos impulsaron a publicar algo, lo importante es señalar que en estos años hemos intentado que El Malpensante sea una publicación de carácter, una publicación fuerte, una revista cuya personalidad y estilo resulten inconfundibles para los lectores. Hasta dónde hemos logrado el objetivo no es algo que nos corresponda juzgar; no obstante, nos gustaría señalar que a la consecución de esa meta hemos dedicado un considerable y sostenido esfuerzo. Al fin y al cabo, una publicación de calidad se distingue por eso, porque a los lectores les queda claro, desde un principio, qué puertas se abren, qué puertas se cierran y cuáles quedan a medio abrir o entornadas. En este sentido, nos parece a nosotros que existe una línea de continuidad entre el ideario que nos impusimos en el 96 y el que nos guía en 2010.

La pregunta que se desprende de allí es casi obvia: ¿y qué haremos en los próximos años? ¿Seguiremos con lo mismo? ¿Trataremos de reinventarnos?

Posiblemente habrá de todo un poco. Los lectores pueden confiar en que seguiremos ofreciendo un menú variado y ojalá apetitoso; que abogaremos por publicar textos cuya escritura sea tan vigorosa como diáfana –la claridad, no nos cansaremos de repetir, es nuestra cortesía con los lectores–; que seguiremos agitando la bandera de la ilustració...

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El Malpensante

Noviembre de 2010
Edición No.114

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Zapatero a sus zapatos


Por Margo Glantz


Publicado en la edición

No. 217



De estrellas de Hollywood a dirigentes fascistas, quien quisiera estar a la altura debía optar por su calzado. Esta es la historia de un creador que llegó a la cumbre de la alta sociedad [...]

Fiesta - El gran evento de la Tribu Malpensante


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Frijoyera


Por Xandra Uribe


Publicado en la edición

No. 217



Amada leguminosa, protagonista de cuentos de hadas y platillos alrededor del mundo, el nutritivo fríjol tiene una ignorada faceta ornamental que ha brotado en las pasarelas más emperifol [...]

Esa música del diablo


Por Lina Alonso


Publicado en la edición

No. 205



Dele vuelta a su crucifijo más cercano y prepárase para asistir a ese cruce de caminos entre el Mississippi y el Magdalena, donde se encuentran el blues y el vallenato. [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores