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El Malpensante

Artículo

Testigo N° 14

Dossier: Roger Casement y el Putumayo

Traducción de Cristina Esguerra

Para forzar a los indígenas a aumentar la producción, la Peruvian Amazon Company importó un grupo de barbadenses, autorizados -y obligados- a ejercer las formas más retorcidas de brutalidad contra los nativos. Roger Casement recogió este testimonio de lo que hizo, vio y vivió uno de ellos durante sus años en el Putumayo.

Capataces de Barbados e indígenas witotos • © Colección Whiffen | Universidad de Cambridge

 

Stanley Sealey, nativo barbadense, es trabajador de la Peruvian Amazon Company en La Chorrera. El 23 de septiembre de 1910 se presentó a comparecer ante el cónsul general de Su Majestad, el señor Casement, en presencia del señor Tizón y de Louis Barnes, jefe de la comisión de la compañía.

En esa audiencia declaró que había nacido en Barbados el 27 de febrero de 1886 y que desde 1905 comenzó a trabajar como peón, junto con sus compatriotas, por un salario de diez dólares al mes. Él y otros barbadenses fueron traídos a Nanay, cerca de Iquitos, y se sentían insatisfechos con su trabajo. Por eso, Sealey y algunos más dejaron Nanay por voluntad propia y se fueron a Iquitos en busca de otro empleo.

Primero trabajó en una fábrica de ladrillos, luego viajó como bombero a bordo de un buque de vapor y posteriormente fue a Manaos, donde estuvo una cantidad de tiempo considerable. Pagó su pasaje de regreso hasta Iquitos e hizo un contrato con la Peruvian Amazon Company por 50 soles mensuales para laborar en el Putumayo. Llegó a La Chorrera el 12 de mayo de 1908 acompañado de varios barbadenses que también habían sido contratados. Ésa fue su primera visita al Putumayo. Ya lleva trabajando aquí dos años y cuatro meses aproximadamente. Este testigo, igual que James Chase, hizo sus declaraciones con cierto nivel de excitación. Era evidente que la presencia del señor Tizón le incomodaba, pero, a pesar de ello, hablaba con sinceridad y sin rodeos.

Primero fue enviado de La Chorrera a Abisinia, para hacer parte del grupo que tenía como encargado al señor Agüero. Participó en expediciones, armado con un rifle, para ir en busca de indígenas y obligarlos a trabajar en la explotación del caucho. Cuando los encontraban, amarraban a hombres y mujeres y los traían a la sede de la compañía. Atarlos era una orden. A la llegada eran puestos en el cepo y dejados allí durante dos días o más. Posteriormente eran liberados para que pudieran regresar a la producción de caucho (si aceptaban hacerlo).

Durante la audiencia, el cónsul general le pregunta si ha visto que azoten indígenas.&n...

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Stanley Sealey

Nativo barbadense, trabajador de la Peruvian Amazon Company en La Chorrera.

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