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El Malpensante

Ficción

T.Q.M.

Un cuento de Luis Miguel Rivas 

Fotografía de Steve Prezant


De tanto escribirle mensajes de amor ya me estaba enamorando de Armando. Le escribía en las horas de trabajo, sentado en el cubículo de comunicador social (ése era el nombre de mi cargo en la empresa), alentado por la gerente, respetado por los demás empleados, gozando de completa libertad y hasta del estímulo para abusar de la metáfora, agotar la sinécdoque, exprimir la metonimia y llevar el hipérbaton hasta sus últimas consecuencias. Había decidido sentar cabeza. Llevaba medio año sin beber y tres meses trabajando en esa oficina. Astrid, la nueva gerente, estaba recién contratada y recién enamorada. Amaba su trabajo como puede amarlo quien lleva un mes en él y adoraba a Armando con toda la pasión de sus seis semanas de noviazgo. Vivía para su trabajo y su amor, pero carecía de la suficiente habilidad para expresar sus sentimientos al objeto de su devoción. Por eso me mandó llamar a su oficina.

–La gerente me dijo que le dijera que quiere decirle algo –me dijo Dianita, recepcionista de la empresa, confidente y amada mía–. Debe ser algo bueno –remató sonriente.

La jefe había acabado de leer el texto escrito por mí para las tarjetas de navidad que la empresa regalaba a clientes y asociados:

Que sea éste el tiempo de los corazones limpios y los ánimos reconciliadores. Que esta navidad y año nuevo constituyan el nacimiento de lo mejor que hay en nosotros y el comienzo de una nueva etapa en la que “prosperidad” y “generosidad” vayan de la mano. Desea a ustedes la Cooperativa de Vendedores de Seguros de Antioquia, COOPEVENSANTI, siempre al lado de los vendedores de seguros.

Parece que la prosa la había impactado ostensiblemente porque me recibió en su oficina con una sonrisa sublime que nunca imaginé en la cara de un gerente. Me dijo que el mensaje estaba hermoso y de inmediato, sin preámbulos, pasó a desnudarme su corazón como si fuéramos un par de amigas de la secundaria. Me dijo que tenía un novio del que estaba “superenamorada”, que llevaban mes y medio y que se llamaba Armando. Abrió una larga billetera de cuero que casi no encuentra en el bolso y entre la ringlera de tarjetas plásticas extrajo una foto en la que se abur...

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leila vega

Tan solo una guitarra en función, tornaría e una Oda este idílico sentimiento expresado atraves de esta estoica retorica. La anosognosia del amor!

leila vega

Tan solo una guitarra en función, tornaría e una Oda este idílico sentimiento expresado atraves de esta estoica retorica. La anosognosia del amor!

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Luis Miguel Rivas

El Fondo Editorial Eafit publicó a comienzos del 2007 una selección de sus cuentos titulada Los amigos míos se viven muriendo.

Diciembre de 2010
Edición No.115

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

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2

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