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El Malpensante

Iceberg

"Para algo servirá mi especulación" y A propósito de unos curas pederastas

Ideas, apuntes, críticas, chismes, tendencias, habladurías

© Harry Choi • Tongro • corbis

 

"Para algo servirá mi especulación"

Como escribe sin pelos en la lengua y con conocimiento de causa, las columnas de Nicolás Morales despiertan toda clase de reacciones entre el público. Los angry young men aplauden, los libreros rezongan, los editores se emberriondan, el medio académico trina y un número considerable de funcionarios pone el alarido en el cielo. No hace falta compartir sus puntos de vista para advertir que Morales es un crítico inteligente e informado, un comentarista cuya ironía a la hora de examinar los mil y un tejemanejes de la cultura en Colombia siempre es bienvenida.

Justamente por eso, porque Morales ha sido inconforme y concienzudo, en esta revista no acabamos de entender qué lo llevó a publicar una columna tan bochornosa como “El top de los salarios en cultura” (revista Arcadia, número 65, febrero-marzo de 2011). En torno a ese tema siempre se ha tejido un tonto velo de secretismo; los sueldos se ocultan como si fueran un secreto de Estado, lo cual da pie a suspicacias que rara vez coinciden con los hechos. Nada más por ello deberíamos agradecerle a Morales que haya puesto el asunto en la agenda del debate público. Sin embargo, ¿por qué, en vez de investigar el tema, ha preferido “imaginarse” cuánto ganan algunos funcionarios en el sector cultural y, no contento con eso, sacar de allí conclusiones maliciosas y completamente infundadas?

Sus descargos respecto a que “ninguna entidad quiso darme cifras” no son creíbles. Para comenzar, los salarios del sector público son, como su nombre lo indica, públicos y por lo tanto nadie puede negarle esa información al ciudadano que la requiera. En esta revista contactamos a varias de las instituciones mencionadas por Morales en su artículo y todas nos respondieron de manera eficiente y oportuna, sin oponer el menor obstáculo a nuestras peticiones. Incluso el centro cultural Julio Mario Santodomingo, del cual Morales dice que paga los mejores salarios del sector –“aunque quizá nunca lo sabremos”– no tuvo el menor inconveniente en revelarnos el sueldo de sus dos directores.

Tampoco mejora nuestra percepción de la columna el hecho de que Morales admita que sus cálculos &ldquo...

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