Google+
El Malpensante

Columnas

El Buda de los buitres

La tierra elegida

Oficios raros y personajes excéntricos hay muchos. Para la muestra: el Coty Aldazábal.

© Martin Harvey • corbis

 

El Coty Aldazábal, mucha gente lo conoce, ayudó en una película que estaban filmando por sus pagos de Alejandro Korn y, sin proponérselo, se hizo fama de amansador de animales en el mundo del cine. Tanto que un día lo van a buscar de una productora que trabaja con la Universal de Hollywood preguntándole si es especialista en buitres, porque andan buscando uno para una superproducción internacional que va a filmarse en Corrientes. El Coty los mira y dice: “Especialista no sé, pero tengo onda con los bichos, con cualquier bicho, aunque buitres nunca vi”. Déjenme describir al Coty: es enorme, canoso pero rapado a cero, con cara de pelado bueno pero una forma de mirar que dice inequívocamente que no es un pelado bueno cualquiera. El Coty fue rugbier alguna vez, después marino mercante, recorrió el mundo, descubrió el zazén, se fue a vivir al medio del campo, tuvo una parva de hijos con su mujer, no le tiene miedo a nada en el mundo salvo quizás a su mujer y a sus hijos, hizo y hace artesanías nobles en cuero, toca o tocó hasta hace muy poco en la banda de sus sobrinos, los Pléyades (toca la flauta de bambú, se las fabrica él mismo; los muchachos de la banda estuvieron años tratando de convencerlo para que se pasara al saxo, o al menos al trombón, y así tener una sección de caños power, pero él es zazén, él toca su flauta de bambú, creo que por eso terminó abandonando o abandonado por la banda).

Los de la Universal le explican al Coty que necesitan un árbol lleno de buitres, que el árbol tiene que aparecer varias veces a lo largo de la película, que buitres y árbol ya tienen, lo que necesitan es que los bichos hagan para la cámara lo que dice el guión, y le ofrecen al Coty una plata que no está acostumbrado a ver, si es capaz de ayudarlos. El Coty parte a Corrientes, llega a la estancia donde está montada la preproducción, tiene quince días antes de empezar a filmar, lo llevan por el campo como doscientos kilómetros hasta un frigorífico en cuyos fondos tiran las cabezas y las patas de los animales faenados. El olor es imposible; la cantidad de buitres carroñeros, igual. El Coty se instala con sus cosas en el frigorífico (el Coty viaja siempre con sus cosas en una bolsa de arpillera, “para que los p...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Juan Forn

Fundador de Radar, el suplemento cultural de Página 12. Su último libro se titula 'El hombre que fue viernes'.

Mayo de 2011
Edición No.119

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

La cruz del sur


Por Gustavo Guerrero


Publicado en la edición

No. 211



En 1945, Roger Caillois inauguró la primera colección francesa de autores latinoamericanos para la casa editorial Gallimard. Un material propicio para la antropología y la sociolo [...]

¿Los virus son seres vivos?


Por Luis P. Villarreal


Publicado en la edición

No. 218



Pocos conocen la naturaleza de estos corpúsculos que han causado la última pandemia, y que protagonizan un antiguo debate sobre aquello que separa lo vivo de lo inerte. En esa frontera, [...]

Metal, Viscoso animal


Por Juan Miguel Álvarez


Publicado en la edición

No. 204



Los habitantes de un pueblo en el Nordeste antioqueño insisten en que la explotación del oro con mercurio no es tan mala como la pintan, mientras las multinacionales ganan hectáre [...]

Carta de un escritor advenedizo a Eduardo Halfon en la que Fëdor Dostoievski responde a todas las preguntas bañado en lágrimas


Por Mauricio Polanco Izquierdo


Publicado en la edición

No. 208



Un escritor caleño empobrecido en el primer mundo despierta de un coma y lee a un colega guatemalteco. Mientras, su novia con gonorrea lo acecha. [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores