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El Malpensante

Breviario

Prohibido fumar

¿Puede el cigarrillo ser bueno para la salud de unos cuantos?

–¿Le importa que fume? –dijo ella.
–Creo que aún estamos en un país libre.
Carla Jean y el sheriff Bell, en No es país para viejos

 


© Corbis
El gobierno colombiano expidió un decreto que prohíbe fumar en sitios públicos y privados “cerrados”. La norma está redactada de tal modo que la prohibición se extiende a bares y cantinas. Se ordena que en esta clase de establecimientos se arreglen lugares desentejados para los fumadores. El viceministro de la Protección Social dijo que los sitios que actualmente se disponen en restaurantes y bares para los no fumadores “no cumplen con la función, ya que finalmente son sitios cerrados en donde el 80 por ciento del humo termina dispersándose por el ambiente, y quienes no fumamos, terminamos respirándolo”. En medio de la algarabía antitabaco, quisiera recordar un hecho histórico que, a mí por lo menos, me parece de la mayor importancia: las cantinas fueron inventadas por nuestros antepasados, los viciosos, no por los ascendientes morales del ministro y viceministro de la Protección Social.
Es fácil imaginar las escenas: el cantinero diciéndole a uno de sus más asiduos clientes, en una cantina de Manizales, “Señor, no le puedo vender la quinta botella de aguardiente porque usted está fumando mucho, y me perdona”. Al paso que vamos, en los fumaderos de bazuco habrá que acondicionar una zona de no sopladores.
Esta clase de prohibiciones revela el carácter entrometido de quienes las promueven. Hay un exaltado blog (http://notabaco.blogspot.com), en el cual publicaron una nota el 11 de mayo de este año, que le advertía a la comunidad sobre el peligro de una nueva estrategia de la industria tabacalera: el tabaco sin humo, masticable. En la nota, invitaban a todos los interesados en la salud pública a vigilar la venta de este producto en el mercado, con el fin de reformar la legislación, de tal modo que quede prohibido también mascar tabaco.
He leído artículos firmados por científicos en los que se sostiene que la carne de cerdo no humano es buena para la salud, o que el caf&e...

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Comentarios a esta entrada

María Isabel Chaparro

Bien por esto! por fin alguien entendió el asunto. Gracias Pablo Arango.

Su comentario

Pablo Arango

Es profesor de filosofía en la Universidad de Caldas. Ha publicado los libros 'De la belleza y otros caprichos de conservador' (Universidad de Caldas, 2006) y 'Grandes borrachos colombianos. Vol .1' (Editorial Libros Malpensante, 2016)

Julio de 2008
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En la muerte de los blasfemos

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