Google+
El Malpensante

Filosofía

Elogio de Marx

Traducción de Anaclet Pons

La imagen de Marx ha atravesado la historia en manos de detractores y defensores que parecen no haberlo leído. ¿Cuán lejos están el mito de Marx y sus ideas?

Ilustración de Hermenegildo Sábat

 

Alabar a Karl Marx puede parecer tan perverso como dedicarle una palabra amable al estrangulador de Boston. ¿No eran las ideas de Marx responsables de despotismo, asesinato en masa, campos de trabajo, catástrofe económica y pérdida de libertad para millones de hombres y mujeres? ¿No fue uno de sus devotos discípulos un campesino georgiano paranoide de nombre Stalin, y no hubo otro que fue un brutal dictador chino que bien pudo haber teñido sus manos con la sangre de unos treinta millones de personas?

La verdad es que Marx fue tan responsable de la opresión monstruosa del mundo comunista como Jescucristo lo fue de la Inquisición. Marx habría despreciado la idea de que el socialismo pudiera echar raíces en sociedades atrasadas, de una pobreza desesperada y crónica, como Rusia y China. Si así fuera, entonces el resultado sería simplemente lo que él llamó “la escasez generalizada”, lo que quiere decir que todo el mundo estaría privado, no solo los pobres. Esto significaría volver a “toda la porquería anterior” –o, con una traducción menos fina, a “la mierda de siempre”–. El marxismo es una teoría de cómo las adineradas naciones capitalistas podrían utilizar sus inmensos recursos en lograr la justicia y la prosperidad para sus pueblos. No es un programa por el cual naciones carentes de recursos materiales, de una cultura cívica floreciente, de un patrimonio democrático, de una tecnología bien desarrollada, de tradiciones liberales ilustradas y de una mano de obra educada y cualificada puedan catapultarse a sí mismas a la era moderna.

Este desarrollo de las fuerzas productivas (que entraña ya, al mismo tiempo, una existencia empírica dada en un plano histórico-universal, y no la existencia puramente local de los hombres) constituye también una premisa práctica absolutamente necesaria, porque sin ella solo se generalizaría la escasez y, por tanto, con la pobreza, comenzaría de nuevo, a la par, la lucha por lo indispensable y se recaería necesariamente en toda la porquería anterior [en La ideología alemana].

Marx sin duda quería ver avanzar la justicia y la prosperidad en tales lugares. Escribió c...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Terry Eagleton

Ha integrado los estudios culturales y la crítica literaria tradicional. Su último libro, 'Los extranjeros', fue publicado en 2010.

Julio de 2011
Edición No.121

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

El tatuador de La Picota: inocent_kidd


Por José Gabriel Dávila


Publicado en la edición

No. 220



Ilustraciónes y fotos de inocent_kidd   Con una aguja y tinta, un extranjero preso en Bogotá dibuja figuras prolijas en la piel de sus compañeros de presidio. Símbol [...]

Ha-ha-he, Hebe Uhart


Por Yessica Chiquillo Vilardi


Publicado en la edición

No. 218



En vida, la reconocida escritora argentina se mofó de las existencias “ejemplares” de escritores y artistas. Tras su muerte, sus cuentos siguen con el importante proyecto. [...]

El traductor cleptómano


Por Dezsö Kosztolányi


Publicado en la edición

No. 216



Un cuento de Dezsö Kosztolányi. [...]

Los caribeños apenas conocemos el Caribe


Por Frank Báez


Publicado en la edición

No. 214



Un afectuoso poeta ensancha su abrazo para unir a su natal República Dominicana con una prima lejana de la mismas aguas, pero de mares colombianos. [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores