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El Malpensante

Artículo

Tan gringo como el pie de manzana

Traducción de Patricia Torres Londoño

Aunque la felación tiene una larga e ilustre historia, solo en 1972, con el lanzamiento de la película Garganta Profunda, salió a la luz pública. Desde el salvaje Lejano Oeste hasta la salvaje Casa Blanca, el autor explora el surgimiento del sexo oral como la práctica sexual más norteamericana.

Linda lovelace, protagonista de Garganta profunda

 

Existe algo más dramático que la última despedida entre Humbert Humbert y Dolores Haze (su adorada “Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas”)? Cuando se encuentran en la espantosa casucha donde ella se ha instalado para convertirse en la arruinada máquina de hacer niños de un pobre desgraciado, Lolita no solo le dice a Humbert que nunca va a volver a verlo, sino que lo vuelve loco al describirle las “cosas tan extrañas, sucias y extravagantes” a las cuales la expuso Quilty, el odiado rival de Humbert. “¿Qué cosas exactamente?”, pregunta él con voz serena, de una manera en que la palabra “exactamente” nos permite escuchar el doloroso rugido, casi ahogado, de su desgracia y su rabia: “Cosas locas, cosas sucias. Yo me negué, sencillamente no voy a [ella usó con total despreocupación, en realidad, un desagradable término vulgar que en su traducción literal al francés correspondería a souffler] tus asquerosos chicos...”.


Souffler es la traducción francesa del verbo inglés to blow, que a su vez significa “soplar, hacer viento, hinchar, hacer estallar”1. En participio pasado, puede describir un postre ligero pero delicioso que, bueno, se derrite en la lengua. Con frecuencia se ha dicho, de manera ligeramente sugestiva, que “no se puede hacer que un soufflé se infle dos veces”. Vladimir Nabokov hablaba perfectamente el ruso y el francés antes de convertirse en el maestro absoluto de la prosa en inglés, y su magistral novela Lolita, publicada en 1955, fue considerada el libro más osado jamás publicado. (Es posible que todavía lo sea.) ¿Por qué, entonces, no se atrevió a escribir las palabras “mamar” o “mamada”?

No es que Nabokov fuera un mojigato. Miren, por ejemplo, lo que dice cuando la hijastra de Humbert se encuentra todavía en su poder (y él aún más en poder de ella):

Consciente de la magia y el poder de su delicada boca, ella logró –¡durante todo un año escolar!– elevar la gratificación por un delicioso abrazo hasta tres e incluso cuatro dólares. ¡Ay, Lector! Por favor no te r&ia...

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Comentarios a esta entrada

Mait A

Un dí­a vi en television que Irlanda es el paí­s donde más se practica el sexo oral de todo el mundo

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Es autor, entre otros libros, de 'Juicio a Kissinger'.

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