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El Malpensante

Breviario

¿Hacia una cultura de la recreación?

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Colombia se está convirtiendo finalmente, en estos primeros años del siglo XXI, en una civilización del texto. Por miles de años ha sido un país en el que la cultura se ha comunicado oralmente o a través de la imagen. El libro, las revistas y los periódicos están empezando tardíamente a llegar a sectores amplios de la población, y el computador acentuará sin duda esto: en pocas décadas seremos finalmente una sociedad alfabeta.

Al mismo tiempo que entramos en el mundo del texto, estamos entrando, y con mayor velocidad, en el mundo de la recreación y el entretenimiento. Los medios de comunicación, en un país con una incipiente y reciente cultura de la letra, están orientando sus contenidos cada vez más en esa dirección. Menos contenido y más ilustraciones, menos información y más entretención. La televisión, las revistas ingrávidas, eludiendo cualquier contenido que pueda darles peso, la prensa misma, se orientan más y más a servir a una sociedad centrada en la diversión.

Es difícil saber cómo seremos en estos aspectos en veinte o treinta años. Probablemente tres grandes núcleos de producción cultural se disputarán el tiempo de las gentes. La recreación —centrada en la imagen de la pantalla y de las simulaciones virtuales de la realidad, convertidas en narrativas o juegos, y respaldadas por los medios de comunicación, en especial la televisión y sus transformaciones— tendrá sin duda una capacidad creciente para invitar a las gentes a olvidarse de su contexto real, a eliminar las referencias a la memoria y el pasado, y a buscar en forma cada vez más exacerbada la emoción del presente imaginado. La información, para el trabajo y la operación de la vida, trasmitida sobre todo a través de internet y apoyada en los años de aprendizaje de la escuela, se acumulará en infinitas bibliotecas cibernéticas, a las que podremos entrar desde cualquier computador. ¿Qué peso podrá tener en ese contexto la cultura en sentido estricto —es decir, el conjunto de referencias que permiten a las personas inscribir su experiencia personal a través de un sistema complejo de referencias y memorias— en la experiencia de la sociedad?

Esta cultura —que transforma la experiencia vivida en literatura, arte, filosofía, historia, civilización política, que se construye en un diálogo con el pasado de la humanidad y con las experiencias del presen...

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Fue director de la Biblioteca Luis Ángel Arango. Ha publicado, entre otros títulos, Bibliotecas y educación.

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