Google+
El Malpensante

Literatura

¿Dónde está el dinero?

Traducción de Andrea Garcés

Desde el siglo XX, la novela ha ignorado el dinero como tema. ¿A qué responde este distanciamiento entre un aspecto esencial de nuestras vidas y la literatura?

© Sung-Il Kim • Corbis

 

Además de ser el poeta estadounidense más importante del siglo XX, Wallace Stevens tenía una carrera profesional en la industria de seguros que lo llevó a ser vicepresidente de la Compañía de Accidentes e Indemnizaciones de Hartford. Sabía mucho del mundo de los negocios; por lo tanto, estaba muy calificado para formular su célebre enunciado: “El dinero es una clase de poesía”.

Varias veces le he repetido esa frase a personas que trabajan con dinero y, si bien se trata de una observación difícil de explicar, siempre parecen saber a qué se refería Stevens. El dinero se parece a la poesía porque también en este campo es necesario aprender a comunicarse en un lenguaje comprimido que alberga mucho significado y trascendencia en el menor espacio semántico posible. También es como la poesía porque hay una cierta belleza en su funcionamiento, al menos en su forma matemática abstracta: ausencia de hipocresía, o de redundancia, o de florituras, o de cualquier cosa que no esté ahí por sí misma.

Es preciso anotar que Stevens nunca escribió una sola línea de poesía relacionada con el dinero. Y no fue el único. Sería posible armar todo un canon con los más grandes poetas de la lengua inglesa lleno de hombres con extensas carreras en el mundo de las finanzas y la administración –desde Geoffrey Chaucer (aduanas), pasando por Edmund Spenser (gobierno y administración) y John Milton (ídem), hasta T. S. Eliot (banca y publicidad) y Stevens–, y los miembros de ese panteón apenas rozarían los mundos del trabajo y el dinero. Puede que parezca poco razonable esperar que los poetas escriban sobre cosas prácticas, pero es posible: recuerden que las Geórgicas de Virgilio tenían la ambición explícita de ser una guía para los cultivos y dar cuenta del año pastoral, ambición que retoma Ted Hughes en los poemas de Moortown Diary.

En el canon de la ficción, el vacío es más evidente. Alguna vez Iris Murdoch dijo que las novelas “están llenas de cosas”, incluyendo entre estas “cosas” objetos y lugares, pero también información, eventos, ires y venires. Las “cosas...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

John Lanchester

(1962) Periodista y escritor británico. Es autor del bestseller sobre la crisis financiera I.O.U.

Mayo de 2012
Edición No.130

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

La sed del ojo


Por Pablo Montoya


Publicado en la edición

No. 204



La primera novela del escritor colombiano transcurre en tiempos en los que la fotografía erótica atentaba contra las buenas costumbres y los “pornógrafos” eran persegu [...]

Palíndromos gastronómicos


Por Juan David Giraldo


Publicado en la edición

No. 206



. [...]

Fracasar como filósofo


Por Raymond Tallis


Publicado en la edición

No. 207



. [...]

Yo no maté a Rubén Blades


Por Daniel Centeno Maldonado


Publicado en la edición

No. 204



Perfil del abogado, ministro y cazador de zombis que revolucionó la salsa. [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores