Google+
El Malpensante

Columna

Enamorarse de putas

Muchas prostitutas han marcado las vidas de sus clientes más allá de las horas de trabajo. ¿Cuáles son las razones?

La Bella Otero en una postal, circa 1900 • ©Studio Reitlinger

 

Bajo el imperio de Justiniano, en el siglo VI, para controlar abusos contra las prostitutas se prohibieron el proxenetismo y los burdeles en Constantinopla. Preocupada por la suerte de mujeres atrapadas en el comercio sexual, muchas de ellas vendidas por sus padres a los intermediarios, Teodora, la esposa del emperador, convirtió un antiguo palacio sobre el Mar Negro en un albergue llamado Matenoia (arrepentimiento) para convertirlas. Garantizó los recursos para mantener a unas quinientas mujeres que se alojaron allí.

La misma emperatriz había sido cortesana. Desde el momento en que la vió, Justiniano se enamoró de ella. Las objeciones de la tía Eufemia, entonces emperatriz, y la ley romana que prohibía a los senadores casarse con prostitutas –indicio de que lo hacían– le impidieron vivir con ella de inmediato. Gracias a un cambio legislativo a su medida pudo hacerlo.

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Mauricio Rubio

Columnista de El Malpensante y La Silla Vacía. Es investigador de la Universidad Externado de Colombia.

Febrero de 2013
Edición No.138

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Cartapacio


Por Orlando Echeverri Benedetti


Publicado en la edición

No. 203



Cada una de estas notas es el germen de un gran texto. El autor de esta bitácora, escarbador de profesión, las ofrece para otros curiosos que, como él, quisieran escribirlos. [...]

Niño de barro


Por Betina González


Publicado en la edición

No. 213



¿Se alberga algún sentimiento maternal por un gólem infantil, una Galatea pueril o un Pinocho que dura lo que un suspiro? [...]

Vanitas


Por Laura Garzón Garavito


Publicado en la edición

No. 208



Un poema de Laura Andrea Garzón [...]

Recetas de salvación


Por Wendy Guerra


Publicado en la edición

No. 206



La chef más querida de la televisión cubana enseñaba a convertir el agua en aceite y las frutas en bistecs, apoyándose en el ingrediente secreto del buen cocinero: la imagi [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores