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El Malpensante

Artículo

ABC de un oficio grato

Los diccionarios se compran ya listos. Pero ¿quién los hace y cómo? El autor pasó cinco años en la redacción de uno y nos cuenta algunas vicisitudes que se viven en ese extraño mundo de las definiciones verbales.

"Huir hacia delante” describe bien el impulso que me llevó a emprender aquel viaje. Harto de mi trabajo, de los noticieros del país y de mí mismo hice todo lo posible para terminar dando clases de español en un colegio público en Londres, Inglaterra. La expresión salir de Guatemala para meterse en Guatepeor daría fiel cuenta de lo que constituyó ese primer paso en mi proyecto de evasión. El 30% de mis nuevos alumnos en el extranjero era de origen turco, otro 30% de origen paquistaní y el 40% restante, hijos de una clase obrera inglesa por entonces desempleada, golpeada y resentida. Turco, urdu y sobre todo inglés eran las lenguas que más urgentemente necesitaban aprender todos aquellos niños. Una alumnita adolescente, en pago por mis ridículos e inútiles esfuerzos, amenazó con incendiar el por lo demás agradable apartamento en un sótano donde yo vivía. Al terminar ese año más bien aciago, con la ayuda de un profesor universitario a quien le cayó en gracia, más que mi tesina sobre César Vallejo, el entusiasmo con el que recitaba algunos versos sueltos de Trilce (“la tarde cocinera se detiene/ ante la mesa donde tú comiste/ y no prueba ni agua de lo puro triste”), logré sortear los obstáculos que el Ministerio del Interior británico ponía para poder matricularme y hacer una maestría en Spanish and Latin American Studies, solventándome durante los siguientes dos años en muy buena medida con la ayuda de clases particulares de español. El primer día de clases con una de mis alumnas en este nuevo oficio, a la pregunta de por qué quería estudiar español me respondió: “Porque en dos semanas viajo al Brasil”. Con todo, la maestría fue una verdadera maravilla: aprendí con voracidad y como nunca. Sin embargo, a medida que pasaban los meses se acercaba también el final de mi estadía y todavía no quería volver al país. Envié una treintena de solicitudes para enrolarme como profesor de español “asistente” (así los llamaban) en colleges y universidades por todo el Reino Unido. Aún conservo las cartas con las negativas; las fui guardando para que por lo menos engrosaran mi hoja de vida: tal la cortesía británica de las respuestas, en serio. Hasta que un día un aviso limitado en las páginas de The Guardian inició mi ilustración en el ámbito de la l...

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Juan Manuel Pombo

Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes. Su traducción del libro de ensayos del poeta David Lynch, Bodies in Motion and at Rest (Cuerpos en movimiento y en reposo) fue escogida entre las seis mejores traducciones publicadas en Colombia ese año.

Mayo de 2007
Edición No.78

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

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El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

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Ajiaco caliente


Por Kevin Nieto


Publicado en la edición

No. 206



Una receta para la sopa desencadena una persecución en la época de la  violencia bipartidista. [...]

En compañía de fideos


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Publicado en la edición

No. 211



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La hija del Caribe


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Dossier de Ficción [...]

Los calzones rosa de Gretchen


Por Julián Silva Puentes


Publicado en la edición

No. 207



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Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

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