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El Malpensante

El último de la fila

La poesía y la policía

Álbum de la literatura colombiana

Fotografía de Gertjan Bartelsman

 

En Colombia, los setenta fueron años de protesta social y represión política. Cualquier joven, por el mero hecho de serlo, podía ser detenido en la calle y acusado de cargos tan gaseosos como inútiles (“vago” y “mechudo” eran los preferidos). Eduardo Zalamea júnior, poeta nadaísta e hijo del célebre autor de Cuatro años a bordo de mí mismo, no escapó a esa suerte. Estando en la calle 60 de Bogotá, fue conminado a identificarse por un piquete de policías ataviados con convenientes cascos de inspiración nazi. Después de un tenso intercambio de palabras, fue dejado en libertad. El fotógrafo, por atreverse a dejar testimonio de la fechoría, acabó en los calabozos de la Estación 100.

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El Malpensante

Noviembre de 2014
Edición No.158

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

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Publicado en la edición

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Mudanza


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