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El Malpensante

Artículo

El subrayador

Tres columnas

En algunos casos la columnística logra trascender su función como espacio de opinión y alcanza a proyectarse sobre horizontes literarios. Tal es el caso de estas piezas escritas por Pedro Mairal para el diario Perfil, y que hacen parte de un volumen recientemente publicado por Libros del Laurel.

Ilustración de Neil Webb

 

Cuando calienta el sol

Acá estamos, en bermudas o shorts o bikinis o grandes mallas enterizas que intentan atajar la fofez, lo mofletudo de uno, el excedente, el tejido adiposo, lo liposuccionable que acarreamos con nosotros. Señoras como del Bosco salidas a la luz, oreando por primera vez al sol toda su carne de sombra, blanqueando su viudez amoratada; unas gallegas descendientes del mantón riguroso, del faldón hasta el suelo, del cuello alto y cerrado, de los puños abrochados, ahora ya en pelotas asándose en la arena. Cuerpos como quien lleva un barril, señores médicos con un embarazo de diez meses, encorvados, las patitas de tero, el sombrerito. Mujeres de pechos chupados, estirados hacia abajo, de la mano del responsable de semejante estrago: nenes en bombachita, como minilevantandores de pesas de medio metro de alto, nenas con la espalda negra, haciendo pozos en la orilla. Escribanos saliendo del agua con sus calvas embadurnadas de protector solar y protector lunar. Mujeres despatarradas en la arena, como caídas desde un tercer piso, bocabajo, el corpiño desabrochado; los límites del bronceado y la blancura invernal, urbana, oficinística. Viejos todavía apolíneos requemados, en slip, mostrándose parados con los brazos en jarra mirando el horizonte. Maridos malhumorados bajo la sombrilla, acurrucados, protegiéndose bajo un paraguas del gran chubasco de sol, del resplandor insoportable de la vida. Ingenieros panzones varados en la arena para siempre. Arquitectos flacos costilludos, con tendones a la vista, clavículas funcionales y rótulas. Adolescentes recién estirados con húmeros, fémures y tibias demasiado largos. Mujeres luchando ya en sus cuarenta con cuerpos cansadores que pasaron por el yoga, el tae-bo, el step, el spinning, el pilates. Ninfas paradas inmóviles, esculturales en la orilla, proyectando la sombra movediza de sus personal trainers. Todo el sudor perdido para...

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Comentarios a esta entrada

Vicente Costantini

Maravillosas. Sobre todo, la última.

Vicente Costantini

Maravillosas. Sobre todo, la última.

Elizabeth Daghlian

me encanta esta observación abrumadora y lúcida que hace de estos instantes eternos y ahora --mientras escribo este comentario-- me doy cuenta de que me recuerda las increíbles crónicas de José Martí. un gusto leerlas

Su comentario

Pedro Mairal

Es autor, entre otros libros, de 'Una noche con Sabrina Love'.

Diciembre de 2014
Edición No.159

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

15 metros


Por Eliana Hernández


Publicado en la edición

No. 210



Un poema submarino. [...]

Raúl le aúlla a la luna


Por Fernando Herrera Gómez


Publicado en la edición

No. 204



Sobre Gómez Jattin [...]

La continuidad del barro


Por Paul Brito


Publicado en la edición

No. 209



Elemento esencial en las  indumentarias de este especial, en el barro el artista Felipe Cuéllar encontró la plasticidad necesaria para sus creaciones, “a medio camino entre el [...]

Dos platos en prosa


Por Andoni Aduriz


Publicado en la edición

No. 206



Poemas en prosa [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores