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El Malpensante

Breviario

Lo que aprendí

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James Brown —el Padrino del Soul, El Hombre Más Trabajador del Show Business, el Funk Soul Brother Número Uno— murió el pasado 24 de diciembre, víctima de una complicación pulmonar que le descubrió su dentista. Para recordarlo, hemos recopilado esta autobiografía en sus propias palabras.

Yo nací muy pobre, mis pantalones eran sacos de harina y no fue sino hasta los nueve años que tuve unos pantalones de verdad, que por cierto mi padre sacó de una casa de empeño. En casa tuvimos luz eléctrica cuando cumplí 15 y sólo pude llegar hasta el primer año de secundaria. Aun así, me rehusé a ser un perdedor. Nadie debería resignarse a ser un perdedor.
 
• Intento hacerle saber a la gente que no quiero que me den nada, sólo quiero que me abran la puerta y si no me lo gano, no me lo gano. Si me convierto en un vago, entonces déjenme convertirme en un vago por mi propia elección. Y entonces no me etiqueten como un negro vago, déjenme ser tan sólo un vago. Eso es orgullo.
 
• Por eso “No quiero que nadie me dé nada (ábranme la puerta, yo mismo me sirvo)” es una canción que permanece. Porque todavía hay muchas cosas que están negadas a los negros, a los latinos y a las mujeres. Muchos creen que están adentro, en el sistema, pero no. Cuando un chico negro de nueve años pueda levantarse y decir: “Mamá, creo que voy a estudiar mucho porque quiero ser presidente”, y tenga la oportunidad de ser presidente, entonces tendremos un país digno de ese nombre.
 
• ¿Cuándo y dónde he sido más feliz? Cuando saqué “Please, Please, Please” y tuve el primer par de zapatos en los pies.
 
De todos los álbumes en vivo que hice en el Apollo, mi favorito sería el primero, Live at The Apollo. Me dijeron que no podía hacerse. 1962. Octubre. Le pregunté a la disquera si me dejaban hacerlo. No querían y no me dieron un centavo para hacerlo. Tuve que pagar todo yo. Así que saqué 5.700 dólares de mi cuenta y pagué el álbum. Hoy costaría...

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