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El Malpensante

Reseñas

La hora de los espíritus extraños

"Sin mover los labios" de Carlos Osuna

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© Cortesía del Festival Internacional de Cine de Cartagena 

 

 

Parece que las musas del director colombiano Carlos Osuna son gordas, calvas, feas y bajitas. Su segundo largometraje es otra oda a los seres de la periferia, con un freak de protagonista: Carlitos, empleado de un call center de día y ventrílocuo por las noches en un pequeño antro de escasa clientela. Osuna vuelve a incursionar en la comedia (invitando de nuevo al proyecto a Fernando Arévalo y Álvaro Bayona), aunque esta vez su tono sea mucho más negro y muy diferente su resultado final. En Gordo, calvo y bajito Osuna retrató a un perdedor que provocaba simpatía; aquí, apenas el público establece algo de empatía por su personaje, Osuna lo aleja bruscamente mostrándolo desagradable y siniestro. Casi mudo, la mayoría de las veces solo responde a través de elocuentes miradas, desdeñosas, cansadas, y en ocasiones lascivas. El resto del tiempo, habla a través de sus muñecos.

Una verdadera película bogotana por su dirección de arte, desde el Renault 4 de su protagonista, los muebles, vajilla y la decoración de las paredes de su casa. Esta clase de costumbrismo desplegado sin énfasis y entregado casi por accidente es del mejor. Carlitos vive con su madre, con quien tiene una relación asfixiante y patológica y a quien silenciosamente culpa por su desgraciada vida de adulto. Junto a ella y a su novia (Marcela Benjumea) ven mucha televisión, en especial una telenovela. “Uno no se da cuenta hasta qué punto las telenovelas nos han constituido como sociedad. Cómo nos comportamos y lo que decimos”, dice Osuna. Esa producción paralela, que al principio parece existir por fuera de la película, fue hecha en un solo día recurriendo al habitual galán (Tiberio Cruz), la vieja villana (Talú Quintero) y a una bonita damisela (Laura Junco), a quienes el director pidió no salirse del registro usual de ese formato. Con su melodrama, su vivo color que contrasta con el blanco y negro de la vida carliana, sus actuaciones característicamente pobres y sus close up, son en parte parodia, en parte fiel retrato del género. La pasión y el romance entre patrón y sirvienta es el perfec...

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Abogado y literato, becario de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. Es el editor de la revista El Malpensante.

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