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El Malpensante

Entrevistas

Luis Antonio de Villena o la resurrección del imperio

Conversación con Pablo R. Arango

Duque de un reino literario y adalid del homosexualismo en la España posfranquista, Luis Antonio de Villena alterna sus líneas entre delirantes ideas sobre el imperio y versos certeros, surcados por la belleza y su decadencia tras el malpaso del tiempo. Este diálogo sordo disuelve las distancias nobiliarias y enfrenta a dos irreverentes en torno a la poesía de uno de ellos.  

  • Luis Antonio de Villena en Benalmádena, 1976

© Cortesía de Luis Antonio de Villena

En agosto de 2015 estuvo en Colombia el poeta Luis Antonio de Villena. Además de grafómano que ha ejercido múltiples géneros (poesía, novela, ensayo), durante la Transición española se convirtió involuntariamente en una suerte de emblema de la libertad y, en particular, de las luchas por la igualdad para la comunidad gay, debido principalmente a la publicación de su libro de poemas Hymnica. El libro fue publicado en 1979 y recoge la poesía que De Villena escribió durante los últimos años de la dictadura, cuyo censor naturalmente habría prohibido. Es una poesía sensualista, con constantes referencias al mundo grecorromano y con tema principalmente homosexual. Sin embargo, el propio De Villena se desmarca de cualquier intención política o provocadora. En referencia a esa época de su vida, dice: “Era como los griegos antes de conocer el cristianismo: me comportaba como un pagano que actúa de forma natural, no por oposición a nada”. Pero el tema gay, aunque lo identifica en las revistas de farándula e incluso de poesía, es solo eso: un tema. Detrás, están las visiones perennes de la poesía de cualquier época y lugar: el paso del tiempo, la muerte, la belleza. Sobre todo la belleza. Si fuera posible resumir a los poetas en una moraleja, propongo que la de De Villena sería algo como: “Ahí está la belleza que nos salva, pero no hay salvación porque detrás viene el tiempo que lo acaba todo”. Algo absurdo, como se ve, porque sería la moraleja casi de cualquier poeta.

Antes de pasar por Bogotá para dar un recital en la Casa de Poesía Silva, recorrió parte del Valle del Cauca, el Eje Cafetero, y estuvo en Medellín. Su anfitrión en provincias y cicerone fue el imposible poeta colombiano Harold Alvarado Tenorio. Alvarado amablemente me permitió entrevistar al poeta español en su apartamento en Manizales. Cuando llegué, parecía como si hubiera una reunión de mucha gente, pero solo estaban Alvarado y De Villena, los dos hablando simultáneamente, pero no el uno con el otro. Me da la impresión de que ambos son le...

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Pablo Arango

Es profesor de filosofía en la Universidad de Caldas. Ha publicado los libros 'De la belleza y otros caprichos de conservador' (Universidad de Caldas, 2006) y 'Grandes borrachos colombianos. Vol .1' (Editorial Libros Malpensante, 2016)

Junio 2016
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