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El Malpensante

Breviario

Caníbal superstar

De atroz necrófilo a gurú gastronómico, el caso de Issei Sagawa enfrenta a la justicia con el morbo y la celebridad.

©  Junji Kurokawa • AFP

“Es una delicia. Suele pensarse que su sabor no es bueno, pero es un rumor que se ha extendido porque el canibalismo es un tabú que no debe romperse. Si la gente supiera la verdad, estoy convencido de que todos los hombres empezarían a devorar mujeres”. Issei Sagawa escribió estas líneas en su libro Fantasías extremadamente íntimas con mujeres bellas, una novela editada en Japón en 1988.

Desde finales de los ochenta y hasta hace pocos años, Sagawa apareció en varias películas (entre ellas una porno de fetiches caníbales), fue invitado a Talk shows en horario estelar; inspiró la canción “Too much blood” de los Rolling Stones y fue contratado como crítico culinario de la revista japonesa SPA! A pesar de tener más de veinte libros publicados, Sagawa no es precisamente un escritor. La ruidosa celebridad que rodeó por casi veinte años al “padrino del canibalismo en Japón” no obedecía a sus publicaciones, del mismo modo que la “fantasía” en el título de su novela tampoco correspondía a la ficción.

El 13 de junio de 1982, en París, los medios franceses informaron que en el Bois de Boulogne habían abandonado dos maletas de viaje con partes del cuerpo de una mujer descuartizada, envueltas en sábanas blancas. “Este hombre es un caníbal. Su nombre es Issei Sagawa y el pasado jueves asesinó a su compañera de estudio con un balazo en la cabeza. Renée Hartevelt tenía 25 años y provenía de Holanda. Sagawa desmembró su cuerpo y lo guardó por dos días. Durante este tiempo se alimentó múltiples veces del cuerpo de su víctima. Cuando fue detenido por la policía, la noche de ayer, aún tenía partes de su cuerpo guardados en el refrigerador”, publicó Le Parisien. Las fotos de todos los medios mostraban a un hombre de apariencia inofensiva: ojos rasgados, metro y medio de estatura, manos y pies de niño de doce años, unos dientes perturbadoramente puntiagudos y una verruga en la mejilla izquierda.

Sagawa había conocido a su víctima mientras estudiaban literatura en la Sorbona. Renée llamó su atención de inmediato. Desde su adolescencia, Sagawa ...

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Daniela Mercado

Hace parte del equipo editorial de El Malpensante.

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