Google+
El Malpensante

Entre el aplauso y la taquilla

Tierra firme

Experiencias de un gestor y editor

El arduo camino que toma quien se aferra a proyectos valiosos pero no tan rentables en un medio incómodo que todavía no encuentra la forma de evaluar su impacto. Un reconocido gestor cultural narra su experiencia y señala un norte deseable.

En mi cabeza, después de diez años de vaivenes al frente de la revista Larva y siete dirigiendo el Festival Entreviñetas, una palabra se levanta como trampolín para abreviar la distancia entre tantos aprendizajes y errores: terquedad. Y es esa misma palabra la que me sirve para abrazar todas las expectativas e ideas (muchas de ellas inconclusas) acerca de eso que llamamos industrias culturales o, para irse más lejos y abrazar ancho, economía creativa.

En Colombia, el ejercicio constante, decidido y sensible de la gestión cultural es un terreno escabroso, mutante e incómodo, que requiere una combinación kamikaze de valentía y velocidad, de osadía y tentación por el fracaso. La administración de la industria cultural, con todo y su aura de inspiración y seducción, cuenta con una financiación escasa, poca capacitación, reducidos interlocutores, una malinterpretación de la acción cultural en muchos niveles, un parco prestigio y ligerísimos apoyos privados que, en gran medida, solo funcionan dentro de la acostumbrada lógica de la “palanca”.

Hay varias razones para sembrar un pesimismo tan temprano en este artículo, y esta separata trata de contribuir a solucionar una de las más urgentes: las conversaciones acerca de la vitalidad y especificidad del sector creativo en la economía del país –con sus muchos y algunas veces torpes anhelos de diversificación– son tan inmaduras y recientes, que apenas ahora, con más dudas que certezas, se discute un proyecto de ley para respaldar la economía creativa (una iniciativa que, aunque brillante, entusiasma poco o nada a la mayoría de actores políticos y gerenciales en el gobierno y la empresa privada, y un deseo que ni siquiera se cruza por los planes de desarrollo de centenares de municipios colombianos).

Vivimos en un país con una voluntad de conocimiento y apasionado sobre sus bienes y servicios culturales, año tras año distintos proyectos lo demuestran. Pero a la vez sabemos que existe una zona gris cuando se trata de recopilar, interpretar, y cuestionar las cifras que pueden medir la experiencia y el quehacer de las artes y la cultura. ¿Dónde estamos con respecto a otros sectores que sí manejan cifras redondas y las manejan con claridad científica? ¿Cuáles son los riesgos, necesidades y afanes de la inversión? ¿Cuál es la proyección real de muchos subsectores creativos y sus desafíos dentro de las estrategias y mercados que explora el país? Las cuentas...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Daniel Jiménez

Es director de Larva, revista del nuevo cómic en América Latina, así como de Entreviñetas, Festival Internacional de Cómic y Dibujo.

Octubre 2016
Edición No.179

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Las correas de Alejo


Por


Publicado en la edición

No. 205



Álbum del vallenato colombiano [...]

La irresistible canción de los expatriados


Por Sinar Alvarado


Publicado en la edición

No. 205



La música sirve como consuelo del hogar abandonado y distante y, si es lo suficientemente buena, hace que los nuevos vecinos miren con mejores ojos al recién llegado. En el caso de los c [...]

El amor es bailar


Por Margarita Posada


Publicado en la edición

No. 209



¿Quién dijo que el flow solo afecta a la carne y no al espíritu? Algunos pasos nos conectan con nuestro yo. Un yo cuya torpeza para este baile puede significar destreza para aquel [...]

Yo sabía...


Por Consuelo Araújo Noguera


Publicado en la edición

No. 205



Su labor como gestora cultural y ministra hizo que su ficción fuera soslayada. En este inquietante relato, una mujer le canta la tabla a cierto representante del machismo regional.  & [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores