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El Malpensante

Ficción

Educación sentimental

Un cuento de Luis Noriega

.

Ilustración de Pamela Daza

 

 

La adolescencia desconoce la ironía.

El que habla es el maestro. Todos lo conocemos. Al frente, dominando el salón, pasea hacia la ventana y se detiene allí, casi dando la espalda a un auditorio que, para usar sus palabras, desconoce la réplica.

–La adolescencia desconoce la ironía –repite–. Por eso La educación sentimental no es una novela adolescente, como acaba de sugerir el señor... Perdón, he olvidado su nombre.

El señor perdón-he-olvidado-su-nombre no sabe si las palabras del maestro son una invitación y la duda le hace perder las décimas de segundo que le hubieran permitido pronunciar su nombre, cualquier nombre, y elevarlo por encima de las anónimas cabezas de sus compañeros hasta alcanzar los oídos del maestro.

–En todo caso... –oye decir al maestro, que, indiferente, continúa.

Su mirada se pierde más allá de la ventana, en los verdes prados sobre los que todavía salpica la lluvia. A perdón-he-olvidado-su-nombre esa actitud le seduce y repugna al mismo tiempo. Imagina (es apenas la tercera vez que asiste a clase) que es un gesto arrogante destinado a aclarar que es él quien puede mirar por la ventana y una forma de mostrar el desdén que le inspiran quienes se afanan en tomar nota de sus interminables monólogos. No obstante, también cree que hay razones profundas para ese desdén. Lleva un par de semanas conociendo a sus compañeros y está convencido de que buena parte de ellos, todos ellos tal vez, son indignos del maestro. El maestro habla a la ventana porque para él hablar es una forma de pensar y lo que le interesa es el curso de su pensamiento, no la correcta transcripción de sus palabras.

Sin embargo, semejante descripción es injusta con el maestro, cuya mirada efectivamente se ha detenido en los verdes prados sobre los que todavía salpica la lluvia, pero al que nunca se le hubiera ocurrido que ello pudiera interpretarse como un gesto arrogante.

¿Qué piensa el maestro?

El maestro mira los verdes prados sobre los que todavía salpica la lluvia y piensa: “Por esto regresé”.

Y esboza una sonrisa invisible para los estudiantes a los qu...

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Luis Noriega

Radicado en España desde hace más de 15 años. En 2013, publicó su último libro 'Donde mueren los payasos'.

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