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El Malpensante

Breviario

Un auténtico rosario de la aurora

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Que un no creyente, un agnóstico, un ateo podían llegar a sentir nada menos que vergüenza ajena al enterarse de alguna nueva ocurrencia papal, es algo que ha estado en el orden del día durante siglos. el non plus ultra debió alcanzarse el 18.7.1870, con la definición de la infalibilidad papal pontificia en el I Concilio Vaticano. Poco después, con Benedicto XV, se inauguró sin embargo una etapa de dignidad que, con leves sobresaltos, duró hasta la inexplicada muerte de Juan Pablo I. Ahora, por contraste, con el papado de Woytila, se están consiguiendo plusmarcas dignas del Guiness Book of Records.

 

Pocas veces me he sentido tan lleno de vergüenza ajena como el día en que leí, hace unos meses, que Woytila había grabado el rosario en una edición en disco compacto, que llevaba ya vendidas 90.000 copias (como consecuencia de lo cual se le otorgaría pronto un Disco de Platino), y que el CD Nº0 de la edición había recibido la bendición papal. Esta es una de esas noticias que, como dicen gráfica y bellamente en el Uruguay, son de alquilar balcones. Pero también de las que, al mismo tiempo y como decimos gráfica y groseramente entre nosotros, son de mear y no echar gota.

 

Todo esto aparte de la cuestión teológica básica que hay detrás de la venerada imagen de la Virgen María, en cuyo honor se cristianizó esa especie de ábaco de oraciones que hindúes, budistas y musulmanes usaban para las suyas muchísimo antes que la Iglesia de Roma. Esa iglesia que, con un machismo redomado y sutil, obliga a sus fieles a creer que la pobre María ascendió en cuerpo y alma al cielo, instituyendo así para ella un auténtico infierno particular hasta el fin de los tiempos y la resurrección de la carne (todo dentro de la más estricta teología católica), pues ya me dirán ustedes que hará la pobre mujer en cuerpo y alma allá en el cielo, lugar donde por definición solo se encuentran las almas, y no todas, sino solo las buenas. Pero ustedes ya saben que la teología, no importa de qué religión, es como Las mil y una noches solo que en plúmbeo.

 

Y hablando de tutti-frutti: ¿sabrá Woytila que el sacratísimo rosario es un préstamo –otro más– de los infinitos que la liturgia católica le ha tomado sin pago de copyright  a otras religiones?, ¿sabrá Woytila que, según parec...

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R Bada

Escritor y radiodifusor. Escribe para el diario El Espectador

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