Google+
El Malpensante

Reportaje

Venezuela en fuga

Para algunos venezolanos, Colombia puede ser un hogar. Para otros, tan solo la válvula de escape que les permite llegar a otros países de Latinoamérica. Este contrapunteo de testimonios explora, desde la mirada de la cronista, la migración entre dos países que estuvieron cerca de ser uno solo.

Al día cruzan el Puente Simón Bolívar entre 60 y 70 mil venezolanos que realizan una migración pendular. Fotografía de Juan Pablo Bayona.

Cúcuta, una ciudad fronteriza golpeada por la guerra, es la primera parada de quienes salen en oleadas de Venezuela huyendo del hambre. Es tal la cantidad de gente, que atravesar el puente entre Villa del Rosario y San Antonio es como entrar a un estadio un día de clásico. El equipaje que llevan miles de personas evidencia que no son viajeros ocasionales. Familias con niños, bebés que lloran, hombres en su mayoría menores de 30 años, hacen pensar que todo aquel con una familia detrás y fuerza suficiente en las piernas se está dando a la fuga. A este lado los espera un letrero: “Bienvenido a Colombia”, lo que no siempre se cumple en la práctica, pues muchos han sido robados, estafados y violentados de este costado de la línea divisoria. Una de las razones es que muchos no tienen el dinero para pagar un bus, de modo que cruzan la frontera a pie y acaban en Colombia más por fuerza que por elección.

Algunos también han sido bien acogidos, como me cuenta una mujer un par de días después de mi llegada a Cúcuta. Meryuri vino a Colombia como uno más de sus compatriotas. Eran en total once personas. Sus hijos, sus nueras, su marido, sus nietos. Como muchos ambulantes hoy en esa ciudad, ella y su familia traían el equipaje y el anhelo de poder recuperar una vida perdida.

Las épocas en que podían vivir de su trabajo habían quedado atrás. Hacía meses el hambre se había vuelto costumbre, hasta que un día empacaron sus cosas y abandonaron Valencia, la ciudad donde vivían. Es por eso que Meryuri pertenece al grueso de los viajeros provenientes de Venezuela con el estatus de “migrantes económicos”. No se les llama refugiados, así como no se nos llamó refugiados a los colombianos en esos años en que hicimos una migración masiva en sentido contrario.

Al igual que tantos otros, Meryuri llegó, durmió una noche en el parque Santander en el centro de Cúcuta, y luego siguió para Belén, un barrio deprimido, a preguntar dónde podía encontrar un rancho para dormir. La mandaron a casa de un...

Página 1 de 5

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Melba Escobar

(Cali, 1976). Escritora y periodista. Entre sus obras se destacan las novelas Duermevela (2010) y la más reciente La Casa de la Belleza (2015).

Agosto 2018
Edición No.199

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Huesos y pelo


Por Pilar Quintana


Publicado en la edición

No. 194



Un cuento  [...]

Fentanyl


Por Samuel Andrés Arias


Publicado en la edición

No. 77



¿Y al doctor quién lo ronda? Pues lo ronda, entre otras cosas, una peligrosa tentación en la que muchos caen. Ésta es la impresionante crónica de un anestesista que [...]

Tres piedritas hepáticas


Por Hernán Bravo Varela


Publicado en la edición

No. 193



De manufactura muy diversa, pero igual de encantadora, este trío de ensayos aborda la música, el cine y el sentido del gusto (incluyendo el gusto por el arte) con un ingenio prodigioso. [...]

En defensa de la novela, una vez más


Por Salman Rushdie


Publicado en la edición

No. 158



La crisis de la novela ha sido anunciada con visos apocalípticos en distintos momentos de la historia de la literatura. A mediados de los noventa, uno de sus más destacados representante [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores