Google+
El Malpensante

Artículo

Beckett & Bushmiller

Una correspondencia atemporal

Traducción y notas de Lina Alonso

¿Qué intereses unían al sombrío y hermético dramaturgo con el caricaturista responsable de la mundialmente famosa Periquita? O mejor: ¿acaso Esperando a Godot se estrenó en viñetas antes que en un escenario.

Esta correspondencia terminó pocos días antes del estreno de Esperando a Godot. El intercambio abarca un período que va desde finales de 1952 hasta inicios de 1953, y varias de las cartas se encuentran perdidas. Por estos años, mientras Samuel Beckett era apenas conocido en París y Dublín en los nichos literarios más vanguardistas, Ernie Bushmiller era un caricaturista de masas cuyas tiras llegaban a los periódicos de todo el mundo (en Hispanoamérica su querida Nancy aterrizó para ser doblada como Periquita). Sin embargo, el futuro Premio Nobel irlandés descubrió en las caricaturas del estadounidense una puerta más para entrar a ese universo suyo que algunos decidieron llamar absurdo. Gracias a estas cartas conservadas por un amigo de los Bushmiller, descubrimos coincidencias estéticas: nombres cortos y bisílabos, escenarios minimalistas, acciones sencillas, oraciones breves y profundamente contundentes o, en el mejor de los casos, líneas de una tremenda simplicidad que de alguna manera hermanan las obras de estos dos improbables corresponsales.

 

 

 

 

Stamford, Connecticut

11 de septiembre de 1952


Querido Sam:

Gracias por escribirme. Siempre es agradable tener noticias de quienes disfrutan Nancy, ¡especialmente de alguien allá en París, Francia!

Gracias también por enviarme tu libro Murphy. Solo he leído las primeras páginas y debo decirte: ¡es muy gracioso! Me gusta la estructura de “pasaje”. ¡Tengo que admitir que eso último me tocó investigarlo! Buen título, también. Me recordó el tipo de libros que los compañeros del departamento de arte leían cuando trabajé para el New York World, por allá en los años veinte. ¿Has oído hablar de James Joyce alguna vez? No sé cuándo tendré la oportunidad de terminar tu libro, ¡la vida puede ser una locura cuando tienes que sacar siete tiras por semana! Pero está justo al lado de la cama junto a lo último de Thurber, y noté que mi esposa Abby lo ha estado hojeando. Ella lee mucho más que yo, lee toda...

Página 1 de 2

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Noviembre 2018
Edición No.202

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Cartapacio


Por Orlando Echeverri Benedetti


Publicado en la edición

No. 203



Cada una de estas notas es el germen de un gran texto. El autor de esta bitácora, escarbador de profesión, las ofrece para otros curiosos que, como él, quisieran escribirlos. [...]

Fentanyl


Por Samuel Andrés Arias


Publicado en la edición

No. 77



¿Y al doctor quién lo ronda? Pues lo ronda, entre otras cosas, una peligrosa tentación en la que muchos caen. Ésta es la impresionante crónica de un anestesista que [...]

Gefilte Fish


Por Eduardo Halfon


Publicado en la edición

No. 203



Imitando se aprende casi cualquier cosa. Incluso las que uno no quisiera aprender. [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores