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El Malpensante

Ensayo

Sin Dios

Traducción de Verónica Puertollano
¿Qué pasaría si se admitiera unánimemente la inexistencia de Dios? ¿Grandes guerras? ¿Catástrofes? ¿La mayor crisis moral de la historia? El autor de este ensayo explora a fondo la respuesta.

Ilustración de Diego Patiño

 

En su célebre discurso de 1837 ante la sociedad Phi Beta Kappa en Harvard, titulado “El estudioso americano”, Ralph Waldo Emerson predijo que llegaría un día en que Estados Unidos concluiría lo que él llamaba “nuestro largo aprendizaje de los conocimientos de otras tierras”. Su predicción se hizo realidad en el siglo XX, y en ningún área tanto como en la ciencia. Esto, seguro, habría complacido a Emerson. Cuando enumeraba a sus héroes incluía normalmente a Copérnico, Galileo y Newton junto con Sócrates, Jesús y Swedenborg. Pero creo que Emerson tendría sentimientos encontrados respecto a una consecuencia del avance de la ciencia, aquí y en el extranjero, que ha llevado al deterioro general de la fe religiosa.

Emerson era poco ortodoxo –de acuerdo con Herman Melville, sentía que “si hubiera vivido en aquellos días en que el mundo se estaba haciendo, podría haber hecho algunas sugerencias valiosas”–, pero fue durante algún tiempo un ministro de la Iglesia unitaria, y con frecuencia veía posible hablar favorablemente del Todopoderoso. Emerson lamentó lo que vio en su propia época como un debilitamiento de la fe, en contraste con la mera piedad y la asistencia a la iglesia, en Estados Unidos y todavía más en Inglaterra, aunque no puedo decir que lo atribuyera al avance de la ciencia.
La idea del conflicto entre ciencia y religión tiene un largo pedigrí. Según Edward Gibbon, el punto de vista de la Iglesia bizantina era que “el estudio de la naturaleza era el síntoma más seguro de una mente no creyente”. Quizás el retrato más conocido de este conflicto sea el libro publicado en 1896 por el primer rector de Cornell, Andrew Dickson White, con el título Una historia de la guerra entre la ciencia y la teología en el cristianismo.
En épocas recientes ha habido una reacción contra la noción de guerra entre la ciencia y la religión. La “tesis del conflicto” fue atacada en un artículo de 1986 por Bruce Lindberg y Ronald Numbers, famosos historiadores de la ciencia, que señalaban muchos errores en el estudio de White. La fundación ...

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