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Los conjuros de Afanador

¿Cómo lograr que una foto, además de congelar el momento preciso y capturar la esencia de las cosas, retrate el sonido bestial de un grupo como Systema Solar?

© Systema Solar | Ruven Afanador | Marca País Colombia

 

Oscar Wilde solía repetir que las máscaras son más reveladoras que los rostros. Algo similar podría decirse de los vestidos. Son como una nueva piel que hace aflorar ciertos rasgos ocultos de la personalidad: instintos, antojos, fantasías. Ruven Afanador, maestro del retrato intimista, lo sabe, y siempre se las arregla para encontrar señales confidenciales en la forma en que sus personajes llevan el atuendo.

La ropa es al cuerpo lo que la cortina al teatro de sombras: proyecta las figuras encubiertas, las dota de significados nuevos. Ruven Afanador, maestro de la narración fotográfica, lo sabe, y siempre se las arregla para descubrir historias singulares en el encuentro de la piel con el traje.

Ahora bien: el hábito no hace monje al que lo luce ni artista al que lo contempla. Las historias y las emociones van fluyendo ante Afanador porque él las incita con su mirada tan curiosa como perspicaz, lo mismo si sus seres se desnudan que si se visten. Él indaga hasta descubrir las marcas más recónditas, explora hasta interpretar la declaración implícita en cada gesto. Además es capaz de vibrar con su hallazgo. De Afanador podría decirse lo que François Truffaut dijo de Alfred Hitchcock: “Es un hombre vulnerable, sensible y emotivo, que siente profunda y físicamente las sensaciones que desea comunicar”.

Afanador es un fisgón de espíritu travieso que suele manipular los elementos: recubre unas partes, destapa otras, experimenta con los trajes, trastroca los accesorios, añade detalles inesperados, persigue ademanes que, minutos antes de sus encuentros con los personajes, parecían improbables. En el proceso genera empatía, fortalece el vínculo con sus seres. Llega un momento en que ellos empiezan a posar de manera tan íntima que es como si estuvieran solos ante un espejo. De modo que aunque recurra a puestas en escena sofisticadas, acaso más emparentadas con el teatro que con la fotografía, Afanador descubre verdades profundas porque también sabe desnudarse.

Robert Capa repetía esta frase: “Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, no estuviste lo suficientemente cerca”. Para aplicar lo que predicaba, usaba ...

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Alberto Salcedo Ramos

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