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El Malpensante

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Opioides para las masas

Para fortuna o infortunio de Colombia y la región, según sea la óptica del lector, la cocaína no es una de las drogas del futuro en el mundo.

Ilustraciones de Juan Duarte.

En 2016, casi 50.000 personas murieron por sobredosis de opioides en Estados Unidos y, en proporción per cápita, casi la misma cantidad en Canadá. Entre 2000 y 2016, murieron más estadounidenses por sobredosis que en la Primera y la Segunda Guerra Mundial combinadas. Sin embargo, incluso estos números sombríos subestiman el impacto del abuso de los opioides, porque por cada persona que muere, son muchas más las que conviven con la adicción. El Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca ha estimado que la epidemia le costó 504.000 millones de dólares a la economía de Estados Unidos en 2015, o sea el 2,8% del PIB.

Esta historia sobre salud pública es ahora de conocimiento común. Menos conocido es el riesgo creciente de que la epidemia se extienda por el mundo. Enfrentadas a una reacción violenta en Estados Unidos y Canadá, las farmacéuticas se están volcando sobre Asia y Europa, repitiendo las tácticas que dieron origen a la crisis. Al mismo tiempo, el aumento del consumo de fentanilo, un opioide sintético de alta potencia, ha hecho que el brote sea aún más letal y haya empezado a reconfigurar el mercado mundial de drogas, un desarrollo con importantes implicaciones para la política exterior de los países involucrados. Como resultado, el mundo está al borde de una epidemia mundial de opioides, impulsada por el uso excesivo de analgésicos legales y agravada por la propagación del fentanilo, que podría marcar un desastre de proporciones históricas para la salud pública.

Sin embargo, ante esta posibilidad aterradora, el mundo se ha mantenido en gran medida aletargado. Los gobiernos y las organizaciones internacionales necesitan aprender urgentemente las lecciones de la crisis en Norteamérica. La primera y más importante de ellas es que cuantos más opioides inunden el mercado, mayor será el problema, por lo que los gobiernos deben aunar acciones para tratar a los adictos al tiempo que se esfuerzan por frenar la oferta. Eso requerirá medidas enérgicas contra las farmacéuticas que abusan de su posición, así como la toma de medidas agresivas para regular la venta y comercialización de opioides. El aumento de los opioides sintéticos significa que los gobiernos deben repensar e...

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