Google+
El Malpensante

Artículo

Pinocho, o las andanzas de un pícaro de madera

La historia de este muchacho de material flexible y duradero es uno de los pilares de la literatura italiana. Imprevisible, delirante y muy cómica, es en sí misma un manual para contar aventuras, y en ella destacan los paralelos con otros relatos imperecederos, como el del hijo de cierto carpintero de Nazaret.

 

Pinocho tiene cien años. La frase suena extraña. En dos sentidos: por una parte, no logramos imaginar a un Pinocho centenario; por otra, resulta natural pensar que Pinocho haya existido siempre: no nos imaginamos un mundo sin Pinocho. Y, sin embargo, la exactitud bibliográfica exige que Pinocho comenzara a existir contemporáneamente con un nuevo semanario, el Giornale per i Bambini, dirigido por Ferdinando Martini, que precisamente en su número inicial (Roma, 7 de julio de 1881) publicó la primera entrega de “La historia de un títere”, de Carlo Collodi. 

Cien años, una fama extendida a todo el planeta y a todos los idiomas, la capacidad de sobrevivir indemne a los cambios del gusto, de las modas, del lenguaje, de las costumbres, sin conocer nunca períodos de eclipse o de olvido (y en un campo tan sujeto al desgaste de las estaciones como el de las lecturas infantiles); luego, un círculo cada vez más vasto de cultores incondicionales entre críticos y autores de la literatura “adulta” y el consiguiente ensancharse de la bibliografía pinochológica: ¿qué falta a este balance para calificarlo de triunfal? Esto: el lugar que en cien años Pinocho se ha ganado en la historia literaria es, ciertamente, el de un clásico, pero el de un clásico menor, mientras es hora de expresar que debe considerársele entre los grandes libros de la literatura italiana, algunos de cuyos componentes necesarios, sin Pinocho, faltarían. 

Me referiré a tres. En la literatura italiana ha faltado la novela picaresca (quizá solo la vida de Cellini podría llenar ese capítulo, además, claro está, de un manojo selecto de cuentos del Decamerón). Pues bien, Pinocho, libro de vagabundeo y de hambre, de posadas de mala fama, de esbirros y de horcas, impone el clima y el ritmo de la aventura picaresca italiana con una autoridad y una limpieza como si esta dimensión hubiera existido siempre y siempre hubiera de existir. 

Otra laguna, propia de nuestro siglo XIX: el romanticismo fantástico y “negro”. Ahora bien, Collodi no es cie...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Italo Calvino

En vida llegó a ser el escritor italiano más traducido del momento. Su obra suele oscilar entre la experimentación y la fantasía. Algunas de sus obras más representativas son: El barón rampante, Las ciudades invisibles, y la serie de conferencias inconclusa Seis propuestas para el próximo milenio.

Mayo 2020
Edición No.218

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Maestro desatado


Por Fernando Olea


Publicado en la edición

No. 208



La caricatura de junio [...]

Instrucciones para escribir un cuento de Marvel Moreno


Por Lina Alonso


Publicado en la edición

No. 204



Sígalas y tal vez pueda convertirse en protagonista de la próxima polémica literaria. [...]

La venganza de los salvajes


Por Javier Ortiz Cassiani


Publicado en la edición

No. 209



Los bárbaros siempre han encontrado la forma de rebelarse, de aprovechar con destreza su propia creatividad para quitarse los grilletes y abrir las sinuosas trochas que del otro lado prometen l [...]

Yaba daba du


Por Alan Reed


Publicado en la edición

No. 221



El grito estentóreo con el que Pedro Picapiedra celebraba el final de su jornada laboral se convirtió en una expresión común de regocijo. El actor de voz que inventó [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores