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¿Los virus son seres vivos?

Pocos conocen la naturaleza de estos corpúsculos que han causado la última pandemia, y que protagonizan un antiguo debate sobre aquello que separa lo vivo de lo inerte. En esa frontera, los virus aparecen entre los más importantes agentes de la evolución por su capacidad de modificar los genes de sus receptores.

Ilustración de Tom Deason

 

En un episodio de la ya clásica comedia de televisión de 1950 The Honeymooners, el conductor de bus de Brooklyn, Ralph Kramden, le dice en voz alta a su esposa Alice: “Tú sabes que yo sé lo fácil que es contraer el virus”. Hace más de medio siglo, incluso las personas más corrientes como los Kramden tenían algún tipo de conocimiento sobre los virus como portadores microscópicos de enfermedades. Sin embargo, es casi seguro que no tenían una idea exacta de lo que era un virus. No eran ni son los únicos. 

Desde hace aproximadamente cien años, la comunidad científica ha cambiado repetidamente su opinión colectiva sobre lo que son los virus. Primero fueron considerados veneno, luego formas de vida, después sustancias bioquímicas, y hoy hacen parte de una zona gris entre lo vivo y lo inerte: no se replican por sí mismos, pero pueden hacerlo recurriendo a células realmente vivas, y además afectando profundamente el comportamiento de sus huéspedes. La categorización de los virus como inertes durante gran parte de la era moderna de las ciencias biológicas ha tenido una consecuencia negativa: la mayoría de los investigadores han ignorado a los virus en el estudio de la evolución. Sin embargo, los científicos finalmente empiezan a entenderlos como actores fundamentales en la historia de la vida. 

 

 

LLEGAR A CONSENSOS

Es evidente por qué ha sido difícil encasillar los virus: parecen variar dependiendo del lente con el que se examinen. Inicialmente, el interés por estos surgió debido a su asociación con las enfermedades (la palabra “virus” tiene sus raíces en el término latín que significa “veneno”). A finales del siglo XIX, los investigadores se dieron cuenta de que ciertas enfermedades, como la rabia y la fiebre aftosa, eran causadas por partículas que se comportaban como bacterias pero eran mucho más pequeñas. Dado que se tr...

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Comentarios a esta entrada

Marina M�¡rmora

No puedo leer todo el artículo, me ayudan?

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Luis P. Villarreal

Fundador y director del Centro para la Investigación de Virus, en la Universidad de California, Irvine. Tiene un doctorado en biología por la Universidad de California y una investigación posdoctoral sobre virología en la Universidad de Stanford junto a Paul Berg, Premio Nobel de Química. En 2000 fue merecedor del National Science Foundation Presidential Award.

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