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El Malpensante

Comic/Caricatura

Yaba daba du

El grito estentóreo con el que Pedro Picapiedra celebraba el final de su jornada laboral se convirtió en una expresión común de regocijo. El actor de voz que inventó esas palabras fue testigo de su popularidad en el momento más oscuro de su vida.

Ilustración de @_tom_deason

 

“¡Yaba daba du!”, exclamó el practicante de medicina. “Está funcionando”. Oír esa jeringonza fue seguramente lo que me salvó la vida, el 24 de enero de 1970. Yo me encontraba en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Universitario de la UCLA en Westwood, California. En la mañana de mi tercer día de recuperación, todavía tenía ese letargo inducido por las drogas que suministran después de una cirugía delicada. Estaba tan desalentado que no me importaba si iba a sobrevivir o a morirme. 

Después de dos días de alucinaciones combinadas con lo que pensaba eran conversaciones lúcidas con mi esposa, mis tres hijos y mi médico, en mi subconsciente tenía la noción de que la operación había sido un fracaso. Me sentía como un condenado. Creí haber oído al doctor J. J. Kaufman, director del departamento de urología, decir: “No entiendo por qué no está funcionando”. Después supe que sí había usado esas palabras. Sin saber específicamente a qué se refería, me hundí en la desesperanza.

Y de pronto, al llegar el tercer día, oí ese “yaba daba du” y todo cambió. Esa expresión cortó el desánimo de mi estado semicomatoso. Sonreí y reaccioné de inmediato. En ese momento supe que todo iba a estar bien. Resulta que esas tres alocadas palabras fueron mi creación. Y cuando las escuché, usadas de manera natural para expresar regocijo, fueron el remedio que me devolvió la esperanza en ese entorno sombrío. Voy a contarlo todo desde el comienzo.

Mis tres palabras nacieron en 1960. Bill Hanna y Joe Barbera estaban planeando una nueva serie de dibujos animados para televisión. Se iba a llamar Los Picapiedra (The Flintstones) y yo fui el actor elegido para hacer la voz de Pedro Picapiedra (Fred Flintstone). 

La radio estaba comenzando su declive y la televisión su auge. Entonces me encontré en una situación extraña. En mis años de r...

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Alan Reed

Tuvo papeles en películas como "Días de gloria" (1944), "¡Viva Zapata!" (1952) o "Diamantes para el desayuno" (1961).

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