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El Malpensante

Columna

Doblaje (IV)

Una columna de Ezequiel Zaidenwerg sobre poesía y traducción, dedicada esta vez a los Guns N' Roses.

 


 

Gracias a los aullidos bien templados del irrepetible W. Axl Rose –desde entonces, nadie ha vuelto a desgañitarse con tanta elegancia y tan poco esfuerzo–, a los riffs y a los solos sudados y sensuales de Slash, el hirsuto guitar hero de galera y cigarrillo, dos proverbiales props que parecían desafiar a una misma vez la gravedad y el decoro, los Guns N’ Roses eran en 1992 la banda de rock más grande del mundo. Y lo eran también, en gran medida, a causa de los constantes escándalos que rodeaban al grupo, en una época en que el rock aún se alimentaba –y engordaba– con la luz artificiosa de un astro moribundo: la contracultura. Que a mis once años la banda de pop-rock que se disputaba el gusto prepúber argentino con los rebeldes gunners fuera el dúo sueco Roxette era un síntoma de esa condición terminal que recién ahora soy capaz de percibir. 

A principios de diciembre de 1992, los Guns N’ Roses tocaron por primera vez en Buenos Aires. El grupo venía de Bogotá, donde tenía dos shows pactados. El primero tuvo que cancelarse, aunque esa vez los motivos excedían por completo la irresponsabilidad de la banda: en Caracas, la escala anterior de la gira Use Your Illusion, un tal Hugo Chávez Frías se había levantado en armas contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez dos días después del concierto. En consecuencia, se había cerrado el aeropuerto de Maiquetía, y gran parte de los equipos y del personal que acompañaba a la banda quedaron varados momentáneamente en la capital venezolana. Para colmo, la lluvia en Bogotá –que cayó, literalmente, sobre mojado, destruyendo el escenario y parte de los equipos– impidió reprogramar el primer show para el sábado 28 de noviembre. 

La gloria y el espanto del legendario show en El Campín han sido suficientemente documentados, al menos en Colombia: el diluvio que, justicia poética o solo meteorológica, se desató mientras la banda tocaba “November Rain” precisamente en noviembre; los desmanes causados por los fans que, aun teniendo entradas para el concierto, no pudieron ingresar al estadio; y las cuantiosas pérdidas que sufrieron los org...

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Ezequiel Zaidenwerg

Su libro más reciente, "50 estados", es una antología novelada de poesía estadounidense contemporánea. Traduce un poema al día en zaidenwerg.com y produce el podcast Orden de traslado, con el que colabora El Malpensante.

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