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El Malpensante

Cine

Cine y jazz: separados al nacer

Una diatriba contra los estereotipos hollywoodenses del jazz, como el de aquel músico que sufre al cargar la pesada piedra del genio y necesita bañarse en sangre, sudor y lágrimas para alcanzar el éxito.

Ilustración de Gestavo Zapata

 

En una fecha indeterminada, pero que podríamos situar entre las décadas de 1910 y 1920, Jakie Rabinowitz, un púber de apenas trece años, a quien la tradición familiar había destinado a convertirse en cantor (o jazán) de sinagoga, se quedó encandilado por una música nueva que se había dado en llamar jazz y que lo llevó a desobedecer los deseos de su padre y a romper con su legado. Tras sufrir un duro castigo físico por parte de este, que consideraba el jazz un sacrilegio, el joven Jakie huyó de su casa, se cambió el nombre a Jack Robin y decidió abrirse paso en el difícil camino del entretenimiento, valiéndose, además de su privilegiada voz, del blackface, un estilo de maquillaje teatral con el que los actores blancos se pintaban la cara de negro como parodia de los afroamericanos. Diez años más tarde, ya convertido en cantante de jazz, Jakie volvió a casa, en un intento de reconciliarse con su padre, y de reconciliar también su amor por la música moderna con las tradiciones de sus mayores. Pero su progenitor, tozudo, lo expulsó de la casa. Jakie no consiguió el perdón hasta que su padre estaba a punto de morir y, renunciando a estrenar el que iba a ser su espectáculo más importante, cantó en su lecho de muerte siguiendo la liturgia judía. 

En los años treinta, cuando el jazz en su vertiente swing era la música popular de Estados Unidos, uno de los locales más famosos de la ciudad de Kansas, el Hey! Hey! Club, era usado como tapadera por un poderoso gánster de la zona, conocido como Seldom Seen (“pocas veces visto”). En el sótano del club, por cuyo escenario probablemente pasaron Count Basie, Coleman Hawkins, Ben Webster o Mary Lou Williams, Seldom Seen mantenía prisioneras a sus víctimas. 

De hecho, la mafia y el jazz estuvieron relacionados por mucho tiempo, al menos durante el período de mayor popularidad de esta música. El Cotton Club de Harlem, famoso por ser un local donde actuaban los mejores músicos y artistas negros de la época, para un...

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Eduardo Hojman

Ha sido columnista de medios argentinos, españoles, chilenos y estadounidenses, y traductor al español de libros de Martin Amis, Saul Below y J.M. Coetzee, entre otros. Autor de "Muñeca maldita", novela ganadora del Primum Fictum Prize 2016 y elegida como la mejor en español en el Festival du Premier Roman de Chambéry 2017.

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