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El Malpensante

Breviario

Elogio del montañero

Una serie de anécodtas que retratan a este típico personaje paisa.

© John Joven

Lejos de causar esa vergüenza que obliga a llevarse las manos al rostro, la cultura “montañera”, como se dice en el argot paisa, debería ser tomada como lo que en realidad es: una fuente inagotable de valiosas historias. Si bien unos palidecen cuando se les menciona, como sin querer la cosa, que en Manizales todos somos montañeros, otros hemos aprendido a convivir con un remoquete que no es a todas luces ningún lastre. Montañero, como dice el diccionario, es aquel “perteneciente o relativo a la montaña”; por eso el que en mi ciudad de origen pretenda negar que nació en una loma está, como se dice, “miando fuera del tiesto”.

Si en Antioquia fue Carrasquilla, en Manizales quien mejor plasmó el espíritu montañero en el papel fue don Rafael Arango Villegas, autor de Asistencia y camas. En la mayoría de las bibliotecas privadas más encumbradas de nuestra aún más encumbrada ciudad hay un ejemplar de sus Obras completas. Cosa curiosa, por lo demás, pues pese a ser un próspero empresario, viajero y con plata en los bolsillos, Arango Villegas se sentía el más montañero de los montañeros.
Su única novela refleja el carácter de las personas así: inocentes, dicharacheras, aguardienteras, espontáneas y, sobre todo, frenteras. Varios de sus personajes son representaciones vívidas de los distintos tipos de montañero: doña Petra, mujer recia, brava y mandona que desbarataría en par patadas cualquier teoría feminista de Florence Thomas; o Julito, el hijo vago y pícaro que es capaz de tumbar hasta a la mamá.
Lo que nadie puede negar, por mucha pena que le dé admitirlo, es que la sabiduría montañera es muchas veces más efectiva que cualquier compleja teoría intelectual. Ahí nomás está lo que le dice Petra a sus hijas, cuando éstas se muestran reacias a estudiar: “Pues ustedes verán. Lo único que les digo es que cuando uno es bien bruto no vale ni una patada en el trasero, aunque tenga más plata quel diablo. En cambio el que sabe es siempre gente onde esté”.
Pero quizás la mejor característica del montañero es su inocencia. La misma doñ...

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Martín Franco Vélez

Periodista y escritor, Martín es el editor de la revista La Barra. También cuenta con trayectoria en revistas como Cromos y Don Juan.

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