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El Malpensante

Poesía

Un gato llamado Jeffrey

Traducción de Jordi Doce

Un poema por Chirstopher Smart

© Corbis

Christopher Smart (1722-1771), una de esas rara avis que pueblan el siglo XVIII inglés, escribió Jubilate Agno al final de su vida, cuando vivía confinado en un manicomio y solo algunos amigos cercanos, entre ellos Samuel Johnson, sabían de su vida. Jubilate Agno es un poema de acción de gracias a Dios y a la vez un canto de alabanza al mundo físico y a sus accidentes, entre los que su gato Jeffrey, que lo acompañó en su confinamiento, tiene un lugar de honor. Así, entre loas al Señor y azarosas referencias bíblicas, Smart va deslizando ingenuidades y guiños cultos, neologismos y juegos de palabras, detalles grotescos y sorprendentes, y el resultado es un poema excesivo, un prodigio de humor que mezcla referencias y planos de discurso con el pulso ensimismado y lúdico de un niño.

La vida de Smart se divide en una primera etapa de éxitos y reconocimientos seguida de otra de privaciones e incomprensión al verse incapaz de controlar sus deudas y su inestabilidad emocional. Fue arrestado en 1747 y en 1756 encerrado en el hospital de San Lucas, donde escribió la poesía por la que es recordado ahora. Con todo, el fragmento gatuno de Jubilate Agno me parece ahora no tanto la obra de un loco como la de alguien cuya sensibilidad ha alcanzado un grado máximo de tensión: la más ligera vibración del aire o de la tierra lo hace temblar. Una aparente fragilidad que, sin embargo, no le impide jugar con el mundo y bañarse en el agua de las apariencias inmediatas.
 
—J. D

 

Jubilate Agno (fragmento)

Pues he de alabar a mi gato Jeffrey.
Pues es un sirviente del Creador, a quien sirve diaria y
debidamente.
Pues con el primer rayo de la gloria de Dios en el Este
o adora al estilo gatuno.
Pues lo adora doblándose sobre sí mismo siete veces
con rápida elegancia.
Pues salta para adueñarse del almizcle, que es la
bendición con que Dios responde a su plegaria.
P...

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Christopher Smart

Una de esas rara avis que pueblan el siglo XVIII inglés, escribió Jubilate Agno al final de su vida, cuando vivía confinado en un manicomio.

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