Hoy, por un momento, voy a ser irresponsable. Me colgaré de alguna nube e iré por ahí con la misma despreocupación con la que cae la lluvia. No sentiré angustia por el dinero y me dejare tocar por esa dignidad eterna que contiene un rayo de sol. Entonces, me detendré en el tiempo y como un navegante atravesaré el mar de mis dudas sin importarme mi destino final. Y allí, en la inmensidad de ese espacio, jugaré a ser silencio, brisa, rocío, paisaje, horizonte, ave, hojarasca, bullicio; en fin, me fundiré por un instante con la eternidad.”

Publicado por Fabián Castaño Mejía