Google+
El Malpensante

Artículo

Torero

Fotografías de Ruven Afanador

Frente a su cámara han posado, entre otros, Michael Jordan, Al Pacino, Salma Hayek. Nació en Bucaramanga en 1959 y es uno de los grandes artistas colombianos. En breve publicará Torero, volumen del cual ofrecemos ocho fotografías y el prólogo escrito por Héctor Abad.

 

Pero ¿quiénes son estos muchachos que anhelan tutearse cada tarde con la muerte? Viven como en el borde de un abismo, jugando con un arma terrible que les roza los muslos, les lame las arterias, les adivina el vientre o les apunta al pecho. Más soñadores que tristes, más entusiastas que alegres, aprenden a oficiar su ceremonia: un pase, un galope de patas, un vals de pies y piernas, un tumulto de sístoles que se agolpan en el pecho, una brisa febril que se levanta desde la sombra del animal acosado, un lento gesto del brazo, un leve movimiento, la ágil rigidez del cuerpo que no se aparta, que aguanta, aguanta y espera, erguido, adelgazándose cada vez más hasta volverse casi intocable, casi transparente.

Estos toreros jóvenes no son un fácil blanco para el fotógrafo, como no lo serán para el toro: se muestran y sin embargo no se entregan; llaman, incitan, vibran, pero desaparecen justo a tiempo. Quieren volverse invisibles, inexistentes, justo un instante antes de que el cuerno los desgarre. Ruven Afanador, sin embargo, los atrapa en el ademán y en el momento en que el cuerpo y la ropa caen o se yerguen con la mejor cadencia. La luz los toca y el espejo con memoria los captura. A un gran fotógrafo nadie le saca el cuerpo, y menos si ha entrenado su cámara durante años a que cada modelo, cada traje y cada ambiente donde les sitúa, entreguen sin recato lo mejor que tienen. Además, en este caso, el fotógrafo comparte un pasado y una sensibilidad con los toreros: las devociones, las fiestas populares, los reinados y sobre todo las corridas forman parte de las tradiciones de su país, Colombia, lo que hace que Afanador consiga captar el sentido más auténtico y profundo de esta fiesta.

Este sentido es estético (un desfile, una danza, un espectáculo) pero también ritual, pues aquí se rozan los confines entre la vida y la muerte. Los matadores se entrenan para que la bestia choque con el viento. También para que el cuerpo, de repente, pierda su consistencia, y se evapore ante las astas del toro. La mirada del torero permanece altiva, casi desentendida (“no se cerraron sus ojos / cuando vio los cuernos cerca”), como si despreciara el ataque y solamente esperara la recompensa del aplauso en los tendidos. Ése es su anhelo. Aprenden el estoicismo de no mostrar el miedo, aprenden a aprender que a la muerte se la espera de pie, perfectamente quietos, sin hacerle el quite, o haciéndose...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Héctor Abad Faciolince

Entre sus últimos libros se encuentran 'El olvido que seremos' y 'El amanecer de un marido'.

Diciembre de 2001
Edición No.34

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Edgar Degas


Por


Publicado en la edición

No. 141



Con este texto podra saber más sobre Edgar Degas y animarse a ver el documental que presenta Cine Colombia [...]

Mercantes


Por Andrea Cote


Publicado en la edición

No. 207



Un poema de Puerto Calcinado [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

El funeral más grande de la historia del mundo


Por Tomás Sánchez Bellocchio


Publicado en la edición

No. 211



El funeral de Michael Jackson, el 7 de julio de 2009, rebasó los 2.500 millones de espectadores. Eso lo convierte en la emisión televisiva más vista de la historia al superar en a [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores