Poesía a cuatro manos

Álbum de la literatura

Anotaciones de Ezra Pound al margen de La tierra baldía de T. S. Eliot

POR El Malpensante

© the berg collection • new york public library

Era 1922 cuando T. S. Eliot le entregó a Ezra Pound la primera versión de The Waste Land (La tierra baldía): un manojo de versos buenos y malos. Pound, por su parte, le devolvió el poema terminado. Aquí rescatamos, intervenida por el editor, una de esas páginas del original mecanografiado.

Como se aprecia en sus comentarios, Pound se encargó de cortar y pulir el texto de Eliot lo más que pudo –y más de lo que un editor escrupuloso suele permitirse–. Sus anotaciones así lo revelan. El primer gran cambio fue eliminar el epígrafe sacado de El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad. También suprimió palabras, versos y estrofas; hizo varias sugerencias, e introdujo aquí y allá observaciones del tipo “this is the real thing”. Al final, cercenó descaradamente páginas enteras.

No era la primera vez que Pound intervenía un texto de Eliot, pero varios tacharon de tiránica esta edición en particular. Tampoco era raro que Pound se diera licencias de este tipo, pues mantenía una relación de mecenazgo con varios autores. Amistades por el estilo, hasta cierto punto opresivas, no han sido inusuales en la literatura: Stefan Zweig y Joseph Roth darían cuenta de ello, como también lo certificarían Gordon Lish y Raymond Carver.

Sin embargo, parece que la estrecha relación entre Eliot y Pound respondía más a la admiración que a los asuntos financieros. Y eso explicaría por qué La tierra baldía inicia con la siguiente dedicatoria, referida a las destrezas artesanales del editor: “Para Ezra Pound, il miglior fabbro”.

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