Las ventajas de no llamarse Guillermo

Nuevas Voces

Una broma infantil nocturna adquiere un cariz tenebroso cuando las víctimas acaban de sufrir el chistecito de un secuestro. 

POR Adelaida Vengoechea

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ACERCA DEL AUTOR


Adelaida Vengoechea

Estudió su carrera en la Universidad Eafit y es especialista en negocios internacionales. Ha trabajado en la industria del turismo.