Elegía matinal

Segundo poema tempestuoso.

POR Ana Blandiana

 

Al principio prometí callarme, luego, por la mañana,

Os he visto aparecer con la ceniza en las puertas

Sembrando, como se siembra el trigo, la ceniza.

Y no aguante más y grité: ¿Qué hacéis? ¿Qué hacéis?

Para vosotros he nevado toda la noche sobre la ciudad,

Para vosotros he blanqueado toda la noche: ¡ah,

Si entendierais lo difícil que es nevar!

Anoche en cuanto os quedasteis dormidos salí afuera.

Allí hacía oscuro y frío. Yo debía

Volar hasta el punto único en el que

El vacío hace girar a su alrededor los soles y los apaga

Y tenía que hacer refulgir un momento más aquel ángulo          

Para volver nevando entre vosotros.

Cada copo lo he pensado, pesado, probado,

Modelado, bruñido con la mirada,

Y ahora me caigo de sueño y cansancio, tengo fiebre.

Observo cómo sembráis el polvo del fuego muerto

Sobre mi blanca obra y sonriendo os confieso:                                

Vendrán nevadas mucho más copiosas después de mí

Y todo lo blanco del mundo nevará sobre vosotros,

Intentad entender su ley desde ahora,

Vendrán gigantescas nevadas blancas después de nosotros,

Y no vais a tener suficiente ceniza,

Y desde pequeños los niños aprenderán a hacer que nieve,

Y lo blanco cubrirá vuestro débil rechazo                                                           

Y la Tierra entrará en la rotación de las estrellas

Como un astro de nieve ardiendo.

ACERCA DEL AUTOR


Ana Blandiana

En 2009 recibió la Légion d'Honneur, y en 2019 fue galardonada con el Golden Wreath Award. Su extensa obra ha sido traducida a más de 25 idiomas.

CONTENIDO DEL AUTOR QUE TE PUEDE INTERESAR